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Siempre con las putas

Sobre travestis, yuta, progresismo y confusión. 

Autora: Gise Curioni

Que difícil. Personas trans en la yuta. 

Siempre fue un tópico que me incomodó un montón. Desde Mara Pérez Reynoso, la máxima exponente trans del Ministerio de Seguridad de la Nación (de la gestión Patricia Bullrich); hasta las trans que entran en la policía o les policías que transicionan.

Recientemente se dio a conocer el ingreso de una mujer trans santafesina a la policía. Mis felicitaciones a la piba. Pero no voy a hablar de ella, porque, por supuesto que hay operatorias subjetivas que no podemos analizar al respecto. Pero hay cuestiones objetivas que sí. Y eso me interesa mucho más.

El Estado prostituyente

Ya es bastante conocido que la población trans no accede al empleo. El 90% jamás tuvo trabajo registrado y se prostituye para vivir. 

Y claro está, hace ya unos años que emplear a personas trans nunca dependió por entero de su idoneidad. Porque aunque seguimos excluidas en gran medida de los espacios educativos hay compañeres que, con estoico esfuerzo, egresan titulades en distintos ámbitos de la formación profesional. Entendemos entonces que contratarnos siempre fue una decisión política, y en ese sentido la Ley de Cupo Laboral Trans provincial vino a convertir esa decisión en una obligación. 

Pero claro que, entre las formas en las que el Estado encuentra para sostener el status quo, no reglamentar leyes es una herramienta ya bastante conocida. Y esa ley aún no posee reglamentacion, por ende no obliga al Estado a ninguna acción concreta.

En ese contexto es en el que decimos que el Estado es nuestro proxeneta: nos obliga a prostituirnos. 

Ah, pero ahora hay otra chance... Ser yuta. 

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Posibilidades

Hace apenas 10 años en Santa Fe, por contravención, estaba penado con cárcel y multas económicas ser una persona trans o sobrevivir como una. 

La ley orgánica de la policía criminalizaba el uso de ropas opuestas al género asignado al nacer y penalizaba la prostitución. Básicamente hasta hace 10 años, las trans y las travas santafesinas eran ilegales, vivían en un permanente estado de sitio, y eran por defecto criminales. Y no contentos con eso existía una brigada excepcional, destinada específicamente a resguardar la pulcritud del mundo heterosexual, un órgano especial de la policía de Santa Fe que se llamaba Brigada de Moralidad.

Pero en este mundo progre en el que vivimos, sin cupo laboral y trans yutas todo es más lindo. O no tanto.

¿Realmente es una decisión libre optar entre la prostitución o ser policía mientras no sean garantizadas otras posibilidades de empleo? ¿Es la policía santafesina un espacio de trabajo apto para personas trans? ¿Cuál es la relación hoy de esta población con esa fuerza?

¿Que formación en términos de respeto a la identidad de género de las personas reciben obligatoriamente esos agentes de la Paz y el Orden?

¿Que relación hay entre feminismos, fuerzas represivas del Estado y diversidades sexuales? ¿Realmente todo lugar ocupado es lugar celebrado?

Me suena mucho a las posibilidades del pobre, ¿no? ¿Cómo fue que dijo Ofelia Fernández? "Robas o cartoneas o sos tranza"... o terminas yuta, agregaría yo. Igual gracias por el esfuerzo de intentar explicar cómo vivimos les pobres, diputada.

Y bueno, entre idas y vueltas ahora nosotras ya podemos elegir entre puta o yuta. Porque vamos por la ampliación de derechos para todes (?). 

Pero ya saben amigues, siempre con las putas, nunca con la yuta. Y sigamos exigiendo al Ministerio de Trabajo y al gobierno de la provincia de Santa Fe la reglamentación del Cupo, por el derecho a decidir de todas las personas trans.

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