Históricas

«Ninguna mujer está inactiva nunca»

En el marco de una charla sobre equidad y trabajo, luego de disertar, la investigadora y socióloga Dora Barrancos recibió a Periódicas para hablar de las mujeres dentro del mercado laboral y de los feminismos del mundo.

Fiel a su mirada feminista y a tono con la actividad que iba desarrollar, Dora no pudo ocultar su asombro al observar que la gran mayoría de los camarógrafos y fotógrafos que se encontraban en el lugar para retratar su charla, eran hombres. En el Salón Blanco de la Casa de Gobierno, la socióloga, historiadora y directora del Conicet disertó sobre la equidad de género en el mundo de la producción y el trabajo. Esta actividad estuvo organizada por el Consejo Económico y Social de la provincia de Santa Fe (CEyS) junto a la Subsecretaría de Políticas de Género del gobierno provincial.

Fotografía: Beba Córdoba

Con su personalidad vigorosa y el pañuelo verde atado a su muñeca, signo identitario de un código de libertad y de reivindicación de derechos, Dora generó admiración dentro del salón y comenzó su discurso haciendo referencia a nuestra ciudad: “Santa Fe se ha constituido como el Estado argentino que de manera más prominente ha contribuido a mejorar las condiciones para las mujeres”.

En su discurso, Barrancos recordó antecedentes históricos y recientes sobre los cambios de las posiciones de mujeres en el mercado laboral: “Las mujeres han tenido las posibilidades de nuevas actividades, pero al mismo tiempo se han consolidado en las funciones históricas de servicios”. Hizo memoria, también, de la participación de las mujeres en el mercado laboral en los años 90, en condiciones penosas, como consecuencia del sistema económico que imperaba y afirmó: “más allá del gran desempleo que sufrieron, fue un aprendizaje muy grande para las mujeres. Eso ha permitido una cierta elevación de la permanencia de mujeres en el mercado laboral. Los antecedentes indican que la tasa de participación de mujeres en aquella época rondaba el 37%, lo que no difería mucho de los índices de medio oriente”, agregó la investigadora. «Hoy el índice se encuentra en un 48,5% de participación de las féminas dentro de la población económicamente activa».

En relación a estos índices, la socióloga explicó que existen mujeres que realizan trabajos que no son considerados como tales, por ejemplo, el cocinar dulces o algún tipo de producto para la venta o realizar alguna tarea del hogar, es decir, actividades que se realizan de manera esporádica. «Aquí el problema que invisibiliza estas labores es el dato censal. Cuando se realiza el censo, en esa semana, tuviste que estar activa. Cuando la censista pregunta si está trabajando en ese momento, debe repreguntar si esa semana realizó alguna labor de tipo comercial. Tiene que haber una ventana dentro del cual le re-preguntás, porque es verdad que una no lo reconoce”. Por otro lado, Dora expresó: “sí hubo un desempeño importante de la docencia argentina, era una de las únicas funciones reconocidas”. La investigadora resumió que “ninguna mujer está inactiva nunca. Es un mandato de género que parece haber cambiado un poco, pero no en sectores medios o populares”.

En la entrevista, Barrancos manifestó que existen labores feminizadas y todas refieren a servicios. A modo de ejemplo, explicó que en el área de psicología hay un 75% de matrículas de mujeres. Por eso, sentenció: “Hay que conmover las estructuras de actividades que prefieren históricamente tener varones y esto es un presupuesto puramente ideológico, no tiene nada que ver con la calificación, las habilidades ni las destrezas humanas. Tiene que ver con un dispositivo patriarcal de segregación de las mujeres a determinadas actividades y de los varones a otras”.

Fotografía: Género Santa Fe

El “Feminacimiento” de Dora

Frente a la pregunta de cómo nació ella dentro del feminismo, con seguridad en sus palabras, Barrancos expresó: “Yo tenía grandes intuiciones sobre la circunstancia de mi misma como mujer, pero eso no había coagulado en un régimen de sensibilidad feminista y adopción del feminismo». Un hecho concreto de lo que hoy tiene nombre y se denomina femicidio, despertó a Dora dentro del feminismo de una manera estruendosa: “Hubo un crimen en Brasil, de una mujer de la alta sociedad y su pareja la había ultimado a tiros bajo el alegato de traición”. Una frase hizo que la investigadora se estremeciera: “Un día que estaba mirando televisión, veo a una joven entrevistadora con el abogado de la defensa, quien era muy importante en Brasil. El homicida había contratado al penalista más grande de aquel país”. Dora supo manejar los silencios y demostró arte al contar la polémica frase que le provocó el despertar de su feminismo: “La joven periodista lo interrogó sobre cómo iba a ser la defensa y este señor con una enorme soltura de cuerpo respondió: ‘muy sencillo, legítima defensa del honor’”, recordó la investigadora.

“Ahí entonces dije esto es un horror. ¿Cómo no me daba cuenta de que el código penal estaba amparando, en nombre del honor, tamaña cosa?”, se cuestionó la socióloga. Lamentablemente y como suele ocurrir, la víctima fue demonizada por los medios de comunicación. Dora explicó que se decían cosas terribles de ella, lo que la sublevó más aún: “Ahí fue que se hicieron muchas reacciones con relación al proceso del homicida. Hubo movilizaciones. Había un craquelé de la dictadura, ya estaba en ‘dictablanda’ y de hecho Brasil, además, tuvo la primera organización de oposición a la dictadura. Fue el Movimiento Femenino. No eran feministas, pero todo eso fue el caldo de cultivo que dio en esta feminista”.

Gen distintivo de los feminismos

Periódicas le consultó a Dora Barrancos por los feminismos en Argentina. Con entusiasmo y agrado, dijo que no cree «que haya un gen pero hay evidentemente tradiciones culturales en el país que de alguna manera le dan la nota a esos cultivos feministas. Nosotros tenemos una tradición vieja, un poco perdida, pero que de alguna manera hace la producción de sentido muy fuerte, que son los feminismos relacionales. Son feminismos que no solamente se inspiran en los derechos de las mujeres, sino que consisten en diferentes derrames, por ejemplo, con particular afección de las mujeres de los sectores populares. No es un feminismo que se articule en orden a una tradición liberal”, detalló.

A partir de esta introducción, desplegando parte de su extenso conocimiento en el tema, la socióloga explicó los distintos surgimientos de los feminismos en algunos países de América Latina. “La tradición de Uruguay tiene un trayecto liberal de origen y un cierto ensamblaje. En Argentina, no tenemos evidencia de un componente conservador feminista. Paraguay tiene un elemento conservativo y Chile tampoco tiene una tradición. Las pinochetistas conservadoras, reaccionarias nunca fueron feministas. En Paraguay, hay un cauce feminista que no tenía ningún problema con Stroessner. Hay feminismos que pueden encontrarse en tradiciones diferentes de América Latina», detalló.

Como contrapartida, la investigadora afirmó que hay feminismos que estuvieron más cerca de los sectores de la izquierda. «Venezuela, por ejemplo, es un grupo que tiene una afectación hacia la izquierda. Chile también, porque el feminismo se relaciona con una figura tan notable como el abuelo de los trabajadores de Luis Emilio Recabarren. Fue el fundador del partido socialista más radicalizado, entonces eso hizo la diferencia. En Centro América, en el siglo pasado, todas eran letradas y en algunos lugares estuvieron más cerca de los sectores populares o de formaciones de izquierda, en otros lugares menos».

Mirando otra vez a nuestro país, Barrancos concluyó que «Argentina tiene un componente relacional histórico, porque las mujeres socialistas fueron un bastión del primer feminismo. Mientras tanto, las que no eran socialistas tuvieron una agregación. Por ejemplo, Julieta Lanteri no era feminista, pero nunca se apegó a ningún mandato conservador, en términos políticos».

Colaboración de: icon-pencil Belén Degrossi