Violencia machista

"Ni una muerta más por violencia machista"

Rincón volvió a ser el escenario donde de manera colectiva se expresó dolor e indignación por los recientes femicidios.

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Desde la Mesa Ni Una Menos Rincón, expresaron una vez más la necesidad que tienen de ser escuchadas. “Estamos hartas y cansadas, pero juntas y enteras, la lucha se multiplica en cada una y en todas”, reclamaron al comienzo de la concentración por el reciente femicidio de Cecilia Burgadt.
Por la memoria de Cecilia, Cuqui, Karla y tantas otras mujeres asesinadas recientemente, la ciudad costera manifiesta que “la violencia hacia las mujeres es el resultado de relaciones desiguales de poder, en las cuales se las subordina y se las trata como propiedades de los varones. Estos varones machistas que ejercen violencia controlan a las mujeres a través del miedo, el maltrato y el abuso de poder. Pero no están solos, cuentan con el silencio cómplice de la sociedad, el 'no te metas' de los vecinos y vecinas, el 'algo habrá hecho', 'seguro lo provocó', 'a lo mejor le fue infiel', 'por qué no se defendió y tantas otras excusas que ponemos para no involucrarnos”, argumentan desde la Mesa. Con la misma perspectiva le reclaman a los medios de comunicación el tratamiento respetuoso de todo acto de violencia hacia la mujer.

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La violencia no es un hecho aislado

El documento leído por integrantes de la Mesa Ni Una Menos Rincón en la plaza central de la ciudad, busca hacer hincapié en que los femicidios no son hechos aislados. “Son ataques violentos a las mujeres por el hecho de serlo y esos varones violentos son hijos sanos del patriarcado, hijos sanos de una sociedad que enseña a humillar, maltratar y dominar a quienes considera inferior”, leyeron.

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Desde la NUM Rincón reafirman que "las muertes de Cuqui, Karla y Cecilia y las 229 mujeres muertas en lo que va del año son femicidios. Los mismos se dieron en el marco de violencia de género, sean sus asesinos conocidos por ellas o no. Son muerte que no se limitan al espacio privado, sino también se dan con mucha frecuencia en lo que llamamos el espacio público. Desde hace varios años, los espacios de militancia feminista y los medios de comunicación, somos testigos de la creciente violencia.
No aparecemos muertas, nos matan en baldíos, zanjas, en la calle, etc. Con evidencias de haber sido violadas, golpeadas, quemadas, estranguladas y hasta descuartizadas”, reclama el colectivo.
Además, el documento leído expresa: “Reivindicamos la frase tantas veces repetida por nuestras compañeras feministas 'Lo personal es político', porque el abuso de poder es político, el control sobre nuestros cuerpos, nuestra sexualidad y de nuestras amistades es político, porque el tratamiento de las mujeres como objeto sexual, como espectáculo por parte de los medios de comunicación, es político. Porque existen leyes y tratados internacionales que nos amparan y garantizan nuestros derechos, pero sigue habiendo una importante deuda en este aspecto.
Tenemos que cambiar estas realidades, pero no lo haremos si continuamos teniendo una policía que no nos toma la denuncia, que es refractaria a nuestras demandas y que menosprecia nuestra vulnerabilidad y nuestros riesgos. Muchas veces en las comisarías repiten: 'Para qué le vamos a tomar la denuncia si va a volver con su pareja', 'vení más tarde, seguro se fue con algún noviecito por ahí', desplegando un montón de prejuicios que boicotean el enorme proceso que lleva a una mujer a juntar valor y acercarse a denunciar”, reafirman.
Por tal motivo y de manera colectiva denuncian que "las comisarías no cuentan con personal especializado con perspectiva de género para la recepción de denuncias de violencia, recayendo muchas veces en el personal femenino esta tarea, cuando es un deber de todos los y las agentes del estado conocer y saber actuar en estas situaciones". Y agregan: "Denunciamos que las demoras y obstáculos en el camino burocrático para hacer efectiva una denuncia, medida de distancia, otorgamiento de botón de seguridad, exclusión del hogar. Favorecen al agresor y desalientan a muchas mujeres en la búsqueda de justicia.
Podemos y tenemos que cambiar estas realidades, pero no lo haremos si los medios siguen desnudando la intimidad de las mujeres asesinadas, contando detalles de su vida como si alguna mereciera el destino terrible que tuvieron 'las matan nuevamente cada vez que cuentan los detalles de su asesinato'”.

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