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Hersilia: Prisión preventiva para el presunto femicida de Silvia Quinteros

La medida fue impuesta por el juez Juan Peralta a pedido de la fiscal Silvina Verney. Se trata de su ex pareja, quien la obligaba a prostituirse y sobre quien pesaba una orden de restricción.

 

Foto: FM 92.5 Hersilia

Javier Piedrabuena -31 años- ex pareja de Silvia Quinteros -28 años- quedó este viernes en prisión preventiva en el marco de la investigación por el femicidio cometido en Hersilia, localidad del departamento San Cristóbal. La medida fue dispuesta por el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Juan Peralta, a raíz del pedido formulado por la fiscal Silvina Verney, en una audiencia realizada este viernes en los tribunales de la ciudad de San Cristóbal.

La funcionaria del Ministerio Público de la Acusación (MPA) le atribuyó a Piedrabuena, padre de los tres hijos de la víctima, la autoría del delito de homicidio doblemente calificado (por el vínculo y por mediar violencia de género), en concurso real con la autoría de los delitos de desobediencia de mandato judicial y coacción. En ese sentido, Verney valoró la decisión del magistrado ya que tuvo en cuenta “los peligros procesales que establece el Código Procesal Penal, y también refirió a las evidencias presentadas por la Fiscalía hasta el momento”.

La fiscal argumentó que “el homicidio de Quinteros fue cometido en el marco de un contexto muy claro de violencia de género y, de acuerdo a los resultados de la autopsia, la mujer murió por asfixia”.

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Además, recordó que el imputado violó una restricción judicial de acercamiento a la mujer que había sido impuesta el viernes 14 de junio de este año por el juez comunitario de Hersilia. Ese mismo día, Silvia había realizado una denuncia en su contra, luego de un violento episodio en el que Piedrabuena fue hasta su domicilio, le quitó el teléfono celular y la amenazó con matarla a ella y a sus hijos. "Es por eso que también se le atribuyó el delito de coacción", indicó Verney.

En diálogo con el periodista Ramiro Muñoz, de San Cristóbal, la fiscal habló sobre los resultados de la autopsia. En tal sentido, sostuvo que "faltan análisis que son complementarios para que el médico forense se expida en definitiva y por eso se ha preservado la prueba que se requiere para eso. En principio, todo indicaría que ha fallecido por asfixia".

Sobre la fecha de desaparición de Silvia, Verney explicó que "el 29 de julio existen constancias en el libro de guardia policial y el día que la hermana hace la denuncia es el 1 de agosto. Por lo tanto, es más concretamente función policial ir investigando dónde se encuentra esa persona. A la semana siguiente, al ver que no daba rastros de vida, se empieza con  una investigación más profunda", afirmó la funcionaria del MPA.

En cuanto a la actuación de la División Trata, aclaró que ésta es notificada en cuanto a paradero de mujeres y que "es la más apropiada para hacer este tipo de investigaciones".

El jueves, la comunidad de Hersilia volvió a marchar pidiendo justicia por Silvia Quinteros y, en esta oportunidad, se leyó un documento que será entregado a la Comuna que sumó adhesiones de distintos movimientos de mujeres, sindicatos y figuras políticas.

A Silvia no le permitieron decidir

Durante un largo tiempo, Silvia no pudo disponer sobre su vida y cuando comenzó a hacerlo, se la arrebataron. Decidió alzar la voz y separarse; denunciar a su ex pareja y cambiar de alguna forma la dura realidad que atravesaba. Pero a Silvia, como a muchas mujeres en nuestro país, el sistema no la protegió. Intentó escaparse de los maltratos de ese mismo hombre que la amenazaba a ella y a sus hijos pero no fue suficiente.

De acuerdo con el testimonio que Brujas Empoderadas de Hersilia brindó a Periódicas, Silvia era una trabajadora sexual. Sin embargo, no pudieron saber hasta qué punto ejercía la prostitución en forma independiente ya que "cada vez que la veíamos ir a trabajar, era él quien la llevaba en la moto y se quedaba vigilándola".

Además, relataron que cuando fueron a hablar con ella para acompañarla en el proceso que atravesaba, luego de la denuncia por violencia de género que presentó el pasado 14 de junio, Silvia les contó que se había separado y que "no quería más hacer eso. Lo que entendimos es que no quería hacer más esa vida de trabajadora sexual y él no se lo permitía. Allí, fue cuando recrudecieron las amenazas; comenzaron las llamadas anónimas en las que la amenazaba con que si no volvía le iba a pasar algo a sus hijos".

También, la agrupación de género de Hersilia contó que Silvia había buscado otro trabajo, se había presentado en la comuna de la localidad y la habían convocado para formar parte del grupo que barre las calles. "Fueron esas chicas, compañeras de trabajo y que pasaron por situaciones parecidas las que nos dijeron que  Silvia quería salir de eso, quería trabajar de otra cosa y él no se lo permitía".

Desde Brujas Empoderadas, resaltaron que "nunca fue una trabajadora sexual autónoma, porque él la llevó, la esperó todo el tiempo. Ella siempre resguardó a sus hijos. Los llevaba, se iba a trabajar y para cuando llegaban, ella ya estaba en su casa. Fue muy cuidadosa de eso y creemos que quiso salir por todos los medios y no se lo permitían", concluyeron.

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