Derechos

Repudian al abogado Torres del Sel: «Lo que pedimos es igualdad»

Se trata del caso de la pareja gay que denunció ser torturada por policías de la comisaría 12 de Santo Tomé.

Luego de que dejaran en libertad a los imputados por los golpes y torturas que sufrió una pareja gay y una mujer en la comisaría 12 de Santo Tomé, los sobrevivientes y activistas por los derechos humanos de las personas LGTBI se manifestaron frente a Tribunales para pedir justicia, donde advirtieron recibir amenazas.

Horas después fue Claudio Torres Del Sel, el defensor de los seis efectivos involucrados, quien sostuvo que acusará por «falso testimonio» a los jóvenes de Santo Tomé y agregó: “Actúan como una corporación con el Colectivo que pertenecen, su condición de gay parece que los hace mas fuerte en la sociedad. Con más derechos que cualquier ciudadano”.

Ante estas declaraciones, desde la Marcha del Orgullo de Santa Fe respondieron: «Es ridícula su afirmación que por ser gays nos creemos con más derechos que cualquier ciudadano. Me pregunto cuántas veces tuvo que salir Torres del Sel a la calle a exigir que le reconozcan su derecho a contraer matrimonio con alguien del sexo opuesto, cuál fue la reacción de sus padres cuando se enteraron de que le gustaban las mujeres, o si alguna vez la policía le abrió la puerta de su casa de un «itakazo» y lo torturó e insultó por ser un varón cis heterosexual. Ni más ni menos, lo que pedimos es igualdad«, aseveró uno de sus integrantes y abogado, Diego Gionblanco.

En esta misma línea, agregó: «Entiendo que los dichos de Torres del Sel no forman parte de una estrategia jurídica sino mediática y bastante obvia, tendiente a enfocar la atención pública en su discurso contra nuestro colectivo y no hacia lo importante: en primer lugar, la situación de violencia que sufrieron durante horas dos jóvenes gays por parte de miembros de la policía de la provincia, que hoy no pueden vivir con normalidad porque se encuentran amenazados. Y en segundo, la circunstancia que, estando tan seguro de cómo fueron los hechos, gasta tiempo en nosotres y no en presentar las pruebas que acrediten su versión, que es lo que debería estar haciendo«.

Y culminó Gionblanco: «Hay que poner las cosas en claro: esto es un hecho de violencia institucional perpetrado por miembros de las fuerzas de seguridad en total abuso de sus funciones contra integrantes de nuestro colectivo. Cuando se refiere a lo que sucede en «países civilizados», le cuento que en esos la países hay reconocimiento y respeto por los derechos conquistados por las disidencias sexuales y las fuerzas de seguridad no nos persiguen por ello».

Foto de portada: Priscila Pereyra