Derechos

La comarca feminista

La consejera de Mujeres y Personas Mayores, Vicky Castellanos, y las alcaldesas autoras del Decálogo: Mercè Esteve (Begues), Maria Miranda Cuervas (Castelldefels), Rosa Boladeras (Corbera), Pilar Díaz (Esplugues), Raquel Sánchez (Gavà), M. del Pilar Puimedón (Olesa), Ascensión Ratia (Pallejà), Lluïsa Moret (Sant Boi), Lídia Muñoz (Sant Feliu), Maite Aymerich (Sant Vicenç), Anna Martínez (Santa Coloma) y Eva M. Martínez (Vallirana).

 

En Argentina se realiza desde hace 32 años, en octubre, el Encuentro Nacional de Mujeres, un espacio de encuentro y discusión sobre valores, principios y formas de organización para alcanzar la plena emancipación de las mujeres. El mismo mes es el elegido del otro lado del océano para el 5to. Congreso Feminista de Baix Llobregat y con este evento se conmemorarán 40 años de feminismo en esa comarca.

Baix Llobregat se encuentra en la provincia de Barcelona y es la tercera comarca mas poblada de Cataluña (España). Cuenta con 30 municipios de los cuales 12 están gobernados por mujeres. Y se autodeclaró comarca feminista, a través de una decisión unánime de su Consejo.

Ya algunas ciudades dentro de esta órbita habían declarado ser feministas al asumir el “Decálogo para la construcción de ciudades feministas»: Gavá, Castelldefels, Santa Coloma de Cervelló, Sant Vicenç dels Horts, Sant Boi, entre otras. El documento fue elaborado por las 12 alcaldesas de la comarca en colaboración con el Centro de Estudios Comarcales y el Consejo de mujeres del Consejo Comarcal. Se trata de una recopilación de medidas para ir implantando en los próximos años, independientemente del color político que gobierne, que harán de la Comarca del Baix Llobregat un laboratorio de políticas feministas. Se busca que los valores feministas impregnen el conjunto del tejido social y económico de la ciudad, con el objetivo tener una ciudad segura y libre de agresiones sexuales en el espacio público. A su vez, incorpora indicaciones en el ámbito educativo y mediático, entre otros.

Recorrido

En el año 2002 se realizó el primer Congreso Feminista en la ciudad de Sant Boi, con la intención de aglutinar y coordinar esfuerzos para hacer sentir la voz de las mujeres. En 2006, 2010 y 2014, Sant Feliu, Viladecans y Gavà acogieron, respectivamente, la segunda, tercera y cuarta edición de esta iniciativa, lo que permitió consolidar la red de entidades, administraciones públicas, organizaciones y organismos implicados en la desaparición de cualquier tipo de desigualdad de género en el territorio.

Los textos aprobados por los concejos municipales recuerdan que la igualdad entre hombres y mujeres es un principio fundamental reconocido por las Naciones Unidas, la Unión Europea, la Constitución española y el Estatuto de Cataluña, y considera que, desde los gobiernos locales, “el feminismo es una oportunidad para que mujeres y hombres comiencen a vivir en igualdad en nuestras ciudades”.

Según el informe estatal “Las mujeres en el mercado de trabajo”, publicado en marzo de 2018, en el Baix Llobregat hay más mujeres desempleadas que hombres, éstas sufren más precariedad, cobran salarios inferiores y tienen prestaciones más bajas por desempleo. Además, dedican el doble de horas que los hombres al cuidado del hogar y de la familia, cobran pensiones de importes muy inferiores y tienen tasas más altas de riesgo de pobreza.

Decálogo para la construcción de ciudades feministas 

  1. Declararse municipio feminista a través de una moción o declaración institucional aprobada en el pleno y acompañar esta declaración de políticas públicas que le den sentido y contenido y de un impulso de los valores feministas que impregnen el conjunto del tejido social y económico de la ciudad y las actuaciones ambientales. Crear un registro de buenas prácticas en materia de políticas de igualdad.
  2. Priorizar la transversalidad de las políticas feministas y avanzar en el presupuesto municipal, desde una perspectiva de género, como un potente instrumento para la realización de políticas públicas de equidad.
  3. Impulsar un Pacto Local Contra las Violencias Machistas que se convierta en un nuevo marco para superar los actuales protocolos y convertirse en una herramienta eficaz que articule el trabajo de todos los agente implicados en la lucha contra el machismo en todas sus manifestaciones (micromasclismes, violencia virtual o digital, etc).
  4. Trabajar por una ciudad segura y libre de agresiones sexuales a través de una revisión urbanística y del impulso de medidas en el espacio público. “En las calles queremos ser libres, no valientes”. Definir protocolos claros de actuación en casos de situaciones de acoso sexual en todos los ámbitos y velar por su cumplimiento. Actuar también a nivel preventivo.
  5. Incorporar la variable de género en las políticas de los departamentos de Recursos Humanos y trabajar por la total supresión de la brecha salarial. Incorporar también la visión de género en los procedimientos de contratación pública y garantizar que estas recaigan en empresas o entidades que acrediten unas condiciones laborales y salariales dignas. Incorporar la perspectiva de género en los temarios y pliegues y en los planes de formación del personal del Ayuntamiento.
  6. La Ciudad coeducadora. Promover políticas en los ámbitos de la educación formal y no formal, en el ocio y en el deporte, a la infancia y a lo largo de la vida orientadas a alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres en el marco del respeto a la diferencia.
  7. Dar valor desde el sector público a los trabajos de cuidado y atención a las personas como elemento central de la vida en comunidad. Prestigiar a las personas y profesionales que se dedican a ello y promover un diálogo con los agentes sociales para difundir conjuntamente la necesidad y la relevancia de los trabajos de atención.
  8. Comprometerse a generar genealogía femenina recuperando la memoria histórica y las contribuciones de las mujeres al devenir del municipio y de la comarca, y fortaleciendo a las mujeres creadoras o dedicadas a la ciencia o la tecnología. Favorecer el uso de nombres de mujeres y de nombres de espacios de mujeres al nomenclátor.
  9. Practicar una comunicación periodística con perspectiva de género y no sexista, hacer visibles las mujeres en los medios de comunicación local: boletín municipal, radio y televisión. Elaborar y compartir un libro de estilo propio. Velar para lograr una representación equilibrada de mujeres y hombres en los medios de comunicación. Incorporar sanciones sobre publicidad sexista en las ordenanzas. Y aprovechar los recursos existentes, como el Observatorio de las Mujeres en los Medios de Comunicación.
  10. Impulsar pactos locales que permitan conciliar el tiempo de cuidado, con el tiempo del trabajo asalariado, con la necesidad de tiempo personal y que favorezcan la corresponsabilidad. Fomentar la participación y representatividad de las mujeres buscando la paridad en los organismos y entidades de la ciudad.