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Santa Fe tiene plan de gestión menstrual: por qué es necesario

La ordenanza impulsada por la concejala Laura Mondino transformó a la capital de la provincia en la segunda ciudad del país en tener una normativa que promueve el acceso de este tipo de elementos a las personas menstruantes de sectores vulnerados. Ademas, un relevamiento de costos para adquirir estos insumos todos los meses.

Autora: Titi Nicola | CC-BY-SA-4.0

Santa Fe se convirtió el 28 de mayo en la segunda ciudad del país en tener una normativa para facilitar el acceso a productos de gestión menstrual a las personas menstruantes de sectores vulnerados a las que les resulta difícil afrontar el costo de estos elementos, lo que constituye un factor de desigualdad que puede perjudicar su desempeño social, laboral y educativo. La ordenanza sancionada por el Concejo fue iniciativa de la concejala Laura Mondino (Frente Progresista Cívico y Social) y cobra relevancia en un país en el que los elementos de gestión menstrual no son considerados productos esenciales o de salud sino cosméticos y, por lo tanto, se debe pagar por ellos el 21% de IVA (uno de los motivos que hace que su costo resulte inaccesible para ciertas franjas de la población).

En diálogo con Periódicas, Mondino recordó que el proyecto había sido presentado originalmente también un 28 de mayo, Día Internacional de la Higiene Menstrual, pero de 2018. Sin embargo, en ese momento la temática no reunió demasiado apoyo: "Con la conformación anterior del Concejo no habíamos podido lograrlo. Fueron tiempos difíciles, encontré mucha resistencia en algunos de mis pares e incluso encontré una subestimación del problema. Así fue que el proyecto tuvo tratamiento en varias comisiones pero quedó 'colgado' en la de Gobierno, por no poder llegar a los consensos necesarios", relató la concejala.

Prensa Laura Mondino

El 10 de diciembre de 2019, afortunadamente, hubo recambio e ingresaron nuevos ediles. "Con esta nueva conformación del Concejo logramos sacar adelante el tema. La suma de mujeres al cuerpo también hizo que estos temas se discutan, la Comisión de Gobierno que ahora presido firmó el despacho y se llegó a la sanción unánime", destacó Mondino.

Ahora, es el Ejecutivo municipal quien tiene que promulgar la ordenanza sancionada y establecer a través de alguna reglamentación cómo se va a implementar. En principio se entregarán toallitas absorbentes descartables, aunque la iniciativa establece que en etapa posteriores se avance hacia otros productos (como tampones, toallitas de materiales lavables y copas menstruales).

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La concejala destacó que, aún antes de la sanción de la ordenanza, la Municipalidad ya ha incluido como parte de la asistencia social en pandemia la entrega de paquetes de toallitas junto a la ayuda alimentaria, aunque esto no se realiza masivamente sino en casos particulares que han sido relevados previamente. El objetivo es que la facilitación de estos productos sea sistemática y que llegue a todas las personas que los necesitan.

Autora: Titi Nicola | CC-BY-SA-4.0

"Lo que nosotras propusimos es que el programa se desarrolle en el marco de la asistencia social, para aquellas mujeres que necesitan acceder a estos elementos, y que se pueda trabajar en conjunto con las áreas de cuidados y con la Secretaría de Mujeres y Disidencias", precisó Mondino y añadió que "el proyecto también establece mecanismos de difusión para la información necesaria sobre sus alcances".

Además, señaló que para que estos productos puedan ser entregados en los centros de salud (del mismo modo que se proporcionan actualmente los preservativos, por ejemplo) sería necesario que el Estado provincial se sume a la iniciativa, ya que los CAPs dependen de él. En este mismo sentido, Mondino recordó que en la Legislatura hay un proyecto similar al que recibió sanción en el Concejo. Fue presentando por la diputada Lionela Cattalini (bloque Socialistas en el FPCyS) y propone un plan de gestión menstrual que alcance a toda la provincia.

"Me parece importante haber traído el tema a la agenda social. Poner a la ciudad de Santa Fe como la segunda ciudad en el país que obtiene una normativa de este tipo otorga una visibilidad muy grande a la problemática. Para nosotras es un gran logro, producto de tanta lucha y discusión hacia dentro del Concejo", concluyó Mondino.

¿Cuánto cuesta menstruar en Santa Fe?

Un relevamiento realizado por Periódicas en tres conocidos supermercados de la ciudad arrojó los siguientes precios para toallitas y tampones:

En promedio, cada mujer pierde sangre durante seis días al mes y en ese lapso utiliza entre 15 y 20 toallitas o tampones en total (en el caso de los tampones, no se recomienda usarlos para dormir con lo cual durante la noche deben ser suplidos por algodón, gasas o toallitas absorbentes, sean éstas descartables o no). A partir de los valores registrados en la tabla, es posible calcular cuánto gasta cada mujer santafesina cada mes para gestionar su menstruación.

Cabe señalar que los valores registrados corresponden al precio más bajo encontrado para cada producto y que es probable que aquellas mujeres que no puedan acceder a los supermercados deban pagar precios aún más altos en los comercios de barrio. También es importante recordar que en una casa donde viven varias personas menstruantes, estos costos se multiplican y que el sangrado se repite 13 veces cada año.

Autora: Titi Nicola | CC-BY-SA-4.0

Acceder a toallitas o tampones implica un gasto grande y marca una brecha entre personas menstruantes y no menstruantes, y de las primeras entre aquellas que tienen los medios económicos y las que no. Quienes no puedan afrontar esos costos, durante los días de sangrado menstrual verán impedido su normal desenvolvimiento social, laboral y educativo: una situación de clara desigualdad, que no sorprende en un país donde la pobreza está feminizada y donde las mujeres ganan, en promedio, 27% menos que los hombres (dato publicado por el Indec el 8 de marzo a partir del informe "Mercado de trabajo. Tasas e indicadores socioeconómicos" de la Encuesta Permanente de Hogares).

#Menstruacción como un derecho

La ONG Economía Femini(s)ta impulsa la campaña Menstruacción como un derecho que tiene dos objetivos principales: la eliminación del IVA a los productos de gestión menstrual y la distribución gratuita de estos elementos en escuelas, cárceles y otros espacios comunitarios.

Respecto al primer punto, existen tres proyectos de ley vigentes, presentados en distintos momentos por las legisladoras Victoria Donda, Cristina Fiore y Norma Durango. Por ahora, no ha avanzado su tratamiento en el Congreso de la Nación.

Además, desde la campaña recuerdan que una gestión menstrual saludable requiere de "acceso a agua limpia, instalaciones sanitarias adecuadas, elementos de gestión menstrual, lugar para eliminación de los desechos y especialmente conocimiento y visibilización de la temática. Muchas personas carecen de los saberes, apoyo y recursos para manejar la menstruación", advierten.

Bonus track: la copa menstrual

Aunque su uso no está aún tan difundido como el de las toallitas y tampones, la utilización de la copa menstrual crece entre las mujeres -especialmente entre las más jóvenes- y hoy en día hay mayor información disponible sobre ella.

Se trata de un recipiente de silicona hipoalergénica flexible que se introduce en la vagina durante el período menstrual. Se aplica del mismo modo que un tampón, se vacía y se enjuaga de manera simple después y antes de volver a colocarla.

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Tiene mayor capacidad de recolección que las toallitas o los tampones. Se recomienda generalmente por sus beneficios ecológicos (no produce residuos) y económicos: aunque su costo ronda entre los 600 y 1500 pesos, es importante tener en cuenta que es una sola inversión que puede durar entre cinco y diez años.

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