DestacadasPolítica

Para Fein toda legislación nacional "debe tener una perspectiva feminista"

La precandidata a Diputada Nacional por el Partido Socialista, Mónica Fein, dio a conocer las propuestas que desea llevar al Congreso Nacional. Además, sostuvo que el Ministerio de Igualdad, Género y Diversidad de la provincia "no tiene que ser algo simbólico".

Créditos: Prensa Mónica Fein

La ex intendenta de Rosario Mónica Fein se convirtió este año en la primera mujer en liderar el Partido Socialista y encabeza la lista Adelante a precandidates de Diputades nacionales por el Frente Amplio Progresista. Fein analizó en Periódicas la situación del sistema de salud de la provincia, las políticas públicas de género, de educación y laborales, con fuertes críticas a la gestión actual de Santa Fe.

— En el Frente Progresista hay varias listas encabezadas por mujeres ¿cómo es ese ordenamiento y cómo se compone este liderazgo?

- Si bien en el Partido Socialista, particularmente, hace años que muchas mujeres vienen promoviendo la igualdad de género dentro del espacio y el debate, la verdad es que quiero marcar una historia de 2015. El 3 de junio, que es el día de mi cumpleaños casualmente, es el Ni Una Menos, que marcó una historia para dentro de los partidos y para la sociedad. Es la fuerza de las mujeres en reclamar nuestro derechos e igualdad. En el socialismo veníamos construyendo un espacio de Mujeres Socialistas para fortalecer los liderazgos y la verdad que no lo teníamos pensado, pero se dieron las condiciones. Obviamente Miguel Lifschitz iba a ser nuestro candidato natural, pero bueno, las mujeres tomamos la posta como siempre pasa en los momentos difíciles o como uno lo ve en muchas familias. Clara García lidera senadores, y yo la lista de diputados. Y las dos compañeras más importantes en concejales de nuestra lista, que en Rosario es Verónica Irizar y en Santa Fe, Laura Mondino. Tenemos una representación muy fuerte de mujeres. Creo que es el tiempo donde tenemos que tomar este rol, este lugar, que la política con la Ley de Paridad vino a fortalecer. Pero que obviamente es necesario robustecer desde los partidos políticos también. Y desde las trayectorias políticas de las compañeras, porque creo que muchas veces se puede tener una mujer que sea más conocida públicamente, y con trayectoria política habla de una convicción en continuar en ese camino. En el Frente Amplio Progresista hay un tiempo de lucha que nos llevó a liderar estos procesos y estamos dispuestos a hacerlo.

Leer también »  "Cada vez hay más participación política de las mujeres"

— ¿Qué lugar tienen las diversidades dentro de la composición de listas?

- Para nosotros también es un tema muy importante la integración y estamos muy orgullosas. En la lista de la ciudad Rosario el segundo candidato es el compañero Esteban Paulón, militante de la diversidad. Tenemos una compañera como Pamela Rocchi también que está candidateándose como presidente comunal de Alcorta. Buscamos visibilizar estas realidades que tenemos dentro de la política, darle el lugar y la representación que tiene que tener. Todavía falta un montón, pero que haya representación, su palabra y su voz y no que hablemos en nombre de... Me parece que es muy importante. Aportó también tener el área de la diversidad en Santa Fe que creó Miguel Lifschitz, que lideró Esteban (Paulón), sumó la discusión del cupo trans para visibilizar no solo la posibilidad de trabajo de las compañeras y compañeros trans, sino para que también lideren procesos de reclamos y de mejoras de derechos. Así que también estamos orgullosos de contar en nuestro proyecto con varios y varias representantes de ese camino.

Leer también »  Pamela Rocchi, la primera candidata trans a presidenta comunal

— En las propuestas que se planean llevar al Congreso Nacional, ¿qué lugar tiene la agenda feminista?

- Es algo que entendí como intendente de Rosario; que la agenda feminista debe ser transversal. Por supuesto que hay proyectos específicos como el tema del cuidado. Es indispensable dar un debate sobre cómo el Estado puede construir una mirada diferente de este rol del cuidado que está naturalizado en las mujeres, mal pago o como tarea invisibilizada de trabajo. Creo que hay que dar un debate concreto para que el cupo trans nacional se cumpla, y también las leyes que logramos como la interrupción legal del embarazo. Para que exista una política mucho más clara de las tareas de cuidado, y de carácter nacional. Apoyar el reconocimiento de años de aporte a mujeres que han cuidado. Pero también tiene que haber una política transversal. El movimiento feminista debe estar presente en todos los debates, porque no hay un debate que no tenga que tener una mirada feminista. En la municipalidad de Rosario logramos hacer un presupuesto con perspectiva de género. Pudimos discutir la ciudad con perspectiva de género porque estudiamos hasta cómo se mueven las mujeres, que es diferente a los varones. Ellos en general van del trabajo a la casa y las mujeres se encargan de llevar los chicos a la escuela, se van al trabajo, pasan por la casa de los padres. Nos movemos diferente en la ciudad. Necesitamos pensar desde el desarrollo humano hasta lo ambiental desde una perspectiva feminista porque este sistema patriarcal nos pone en un lugar de consumidores, donde no hay esa visión del desarrollo humano que creo que el feminismo también vino a interpelar. Y reconocer al cuidado como un trabajo cambia las perspectivas, no solo es un producto lo que tiene un valor en una sociedad de consumo, sino las acciones de cuidar a otros y a otras y a otres. No hay en la legislación nacional un tema donde no tengamos que darle una perspectiva feminista en una sociedad que todavía no la tiene, más allá de la lucha que hemos hecho las mujeres para que la tenga.

— La provincia de Santa Fe tiene sus propias características en cuanto a territorio. ¿Qué análisis se puede hacer del acceso al trabajo que tienen las mujeres en la provincia y qué se puede hacer desde el Congreso?

- Si miramos a la mayoría de las mujeres que tienen trabajo formal, es dedicado al cuidado de pacientes, de niños, niñas, adultas y adultos mayores. Y muchas mujeres que son sostén de familia sin trabajo formal. No hay una política alrededor de esa realidad. En general son mujeres solas con sus hijos en una comunidad donde, si no hay una respuesta del Estado con centros de cuidados que le posibiliten encontrar un trabajo, es un problema. Fomentamos las cooperativas de mujeres Hay muchas mujeres que son emprendedoras y hoy están sin acompañamiento del Estado. Los recursos que tiene Santa Fe y los que debe ir a pelear nacionalmente deben distribuirse para mejorar las condiciones de las mujeres, sobretodo. Porque en general son las mujeres y las y los jóvenes quienes están más afuera del mundo formal del trabajo. Parte de nuestro desafío es ir a exigir los recursos que le corresponden a Santa Fe. Y también políticas de Estado para la incorporación de las mujeres al mundo del trabajo. Hicimos algunas experiencias muy interesantes de apoyo comunitario en los barrios para que las mujeres puedan salir a trabajar porque la verdad es que si no hay una política es difícil. Especialmente cuando hay niños pequeños. Ese rol del Estado me parece que es fundamental discutirlo a nivel nacional, porque si bien nuestra provincia tiene esa particularidad es la realidad de las mujeres en todo el país.

— Tu experiencia es el sur provincial, especialmente Rosario por los años en la intendencia, pero ¿cómo ves el norte y el centro también de la provincia?

- Me parece un mayor desafío. Hace poco tuvimos un encuentro de presidentas comunales e intendentas, frente al cambio climático. En Santa Fe tenemos muchas presidentas comunales mujeres. Pero me parece que hay un desafío todavía en visualizar el liderazgo de las mujeres en distintos lugares. En el mundo, el porcentaje de mujeres que ocupan lugares de cargos locales de liderazgo son el 12%. En nuestra provincia si bien todavía es muy bajo el cupo de lugares que ocupamos, en el norte es aún menor. El Estado debe generar más políticas de inclusión, de fortalecer el rol de las mujeres. Esteban Paulón ha sido un actor fundamental en el gobierno de Miguel Lifschitz, la Gabi Sosa también, que va en mi lista. Y llevo a Gonzalo Saglione que me acompaña, ex ministro de Economía, y a Andrea Uboldi, ex ministra de Salud. Es decir que llevo una lista muy unida a Miguel Lifschitz y muy unida a mujeres que han tenido cargos de responsabilidad. Porque creo que eso es lo que es importante de fortalecer; los liderazgos de mujeres que van construyendo también un nuevo paradigma para otras mujeres.

— Venimos de un año de pandemia donde se vieron algunas dificultades para mujeres y personas gestantes de algunas zonas de la provincia a acceder a la salud, justamente después de la aprobación de la interrupción voluntaria del embarazo. ¿Qué análisis se puede hacer sobre el sistema de salud hoy?

- Creo que la pandemia fue una gran excusa del retiro de políticas públicas que estaban presentes, como el acceso a los anticonceptivos, no avanzar en la educación sexual que es una la ley que debería aplicarse y avanzar. Y también en el acceso a la interrupción legal del embarazo. La pandemia nos afectó mucho más a las mujeres en ese aspecto, en el acceso integral a la salud. El otro día fuimos a la Asociación de Lucha contra el Cáncer (ALCEC) en una localidad y nos contaban que en el hospital no se hacen mamografías programadas. Dejaron de hacerlas por la pandemia. ¿Cuántas cosas nos han afectado en nuestra salud, no solo reproductiva, sino integral, por decisiones que son erradas? La pandemia hace jerarquizar una cosa pero no olvidar ni postergar otras. Hay un gran déficit del Estado provincial en Santa Fe en ese tema. En el acceso a la anticoncepción, la interrupción legal del embarazo, y obviamente en garantizar la salud integral de las mujeres. En la crisis de 2001 Hermes Binner era intendente de Rosario y yo secretaria de Salud. Fue un caos. Nos quedamos sin recursos para comprar antibióticos, leche, no valía la plata. Y Binner planteó ir a cada barrio y decir qué podíamos comprar y qué no.  Hacíamos reuniones en los centros de salud y decíamos 'miren nosotros vamos a jerarquizar leche hasta menores de un año, antibióticos, y analgésicos. Eso es todo lo que vamos a poder garantizar'. Y una mujer, en un barrio muy humilde en el oeste de Rosario, pide la palabra y le dice "anticonceptivos doctor, porque aquí la vida sigue igual". Binner, poco tiempo después, consiguió de una fundación suiza los anticonceptivos. Una mujer de un barrio humilde le agendó a un intendente un requerimiento esencial, que no teníamos en cuenta. Y hubo un oído capaz de hacer una política que garantizara. Así que tuvimos leche, antibióticos y anticonceptivos. Eso significa dialogar, entender y saber las preocupaciones de las mujeres y obviamente agendarlo y poder garantizarlo.

— ¿Y eso no está ocurriendo en este momento?

- No, yo en muchas de las recorridas que voy las mujeres plantean dificultad para acceder a algunos anticonceptivos, sobre todo algunos mensuales. El acceso al centro de salud se complejizó. En Rosario el sistema público municipal sigue garantizando la interrupción legal del embarazo.

— Un reclamo que creció en las últimas semanas es el acceso a la justicia para mujeres y disidencias, ¿qué se puede hacer desde el Congreso Nacional.

- Propusimos junto a las compañeras de Mumalá y a Enrique Estévez, que es diputado, la emergencia en violencia de género con un plan integral, no la declaración en sí misma. Que haya recursos para acompañar a cada mujer víctima de situaciones de violencia de abuso, y que la justicia actúe en forma inmediata. Es necesario entender que estamos ante una emergencia y actuar, obligando a todos los niveles del Estado. En uno de los barrios que fuimos, una compañera además de haberse ido a un lugar de alojamiento por situaciones de violencia cuando volvió no tenía nada en la casa, le habían vendido todos los muebles. ¿Cómo el Estado acompaña esa situación? Y en el "quedate en casa" ha aumentado muchísimo el abuso. Obvio que creo que la justicia debe actuar mejor, pero también debemos ser innovadoras en los mecanismos de acompañamiento. Todavía hay un Estado que piensa de otra manera y hoy las mujeres lo denuncian, lo hablan. Y hay que actuar. Declarar la emergencia en violencia de género y obviamente plantear, como dice ese proyecto de ley, mayor acompañamiento de todos los niveles del Estado.

Leer también »  El ritual por nuestras muertas

— Desde el oficialismo, en relación a políticas de género, se hace la crítica de que antes de esta gestión no había Ministerio de Mujeres, ¿cuál es la respuesta?

- Creo que es bueno que haya Ministerio. Siempre hay que jerarquizar políticas de género. Pero no tiene que ser algo simbólico. Debe garantizar la transversalidad de las políticas de género. Y si no sirve para eso, no sirve. Nosotros creamos el Instituto de la Mujer que ahora es Secretaría y realizamos el acompañamiento de las mujeres en situación de violencia y la promoción de la prevención de las violencias. Inclusive llevamos adelante un Plan de Equidad educativa para acompañar a todas las chicas jóvenes, sobre todo estudiantes embarazadas, con una beca. También llevamos a cabo políticas sobre noviazgos violentos, debates y acompañamiento a varones. Ese proceso debe garantizarse como una política de Estado y me parece que sino no tienen sentido los grandes nombres. Ese ministerio, como cualquiera, debe dar cuenta de cuál es su política para acompañar y garantizar los derechos de las mujeres.

Leer también »  Santa Fe tiene Ministerio de Igualdad, Género y Diversidad

— ¿Quiere decir que no lo están haciendo?

- Yo creo que no. Creo que el Estado provincial no tiene volumen de gestión en ningún área, no sólo en la de la mujer, sino en ninguna área. No tiene gestión en la obra pública, no tienen gestión en el acompañamiento a sectores productivos y obviamente quien no tiene lo elemental, el ABC de la gestión pública, tampoco tienen una política de género innovadora. Me parece excelente que haya un Ministerio de Género pero tiene que pensar y dialogar con las mujeres y ver cuál es la necesidad hoy y generar nuevos procesos. Entonces creo que no lo tiene como no tienen las otras políticas. No hay compromiso de gestión pública en el gobierno de Omar Perotti. Uno puede equivocarse en la gestión pública y creo que no todo te sale bien, pero tiene que haber un compromiso de transformar la realidad. Me parece que eso es lo que falta, la convicción de la vocación de la gestión pública con capacidad de transformar.

— ¿Cómo se discute, por ejemplo, la hidrovía u otros temas como el presupuesto, la coparticipación desde una mirada feminista?

- Si bien teníamos el Instituto de la Mujer, (la funcionaria) se sentaba en la reunión de gabinete y cuando discutíamos desde el transporte público hasta la gestión urbana la discutíamos con perspectiva de género, inclusive el presupuesto. La verdad que fue muy interesante ver las medidas directas e indirectas que un presupuesto tiene para garantizar la igualdad. Las directas es el anticonceptivo, la mamografía, la atención de un parto respetado. Indirecto es casi todo en la ciudad, porque una buena iluminación te hace caminar más segura en tu ciudad. Hablamos de ciudades seguras. Entonces ver cuánto del presupuesto gastamos o invertimos para garantizar que esté representada nuestra convicción de perspectiva de género es un desafío. Trabajamos con las contadoras de todas las secretarías para que identificaran las acciones que desde el municipio hacíamos para garantizar esa igualdad y nos dimos cuenta de un montón de cosas que no hacíamos y que podíamos profundizar. Por ejemplo, que las chapas de taxi un porcentaje vayan a mujeres. O que en todas las actividades culturales haya sí o sí mujeres artistas. Logramos hacer procesos de identificación de dónde nos faltaba trabajar esa perspectiva y traerla. Esas son las políticas públicas que hacen falta. Y todos los temas que discutimos hablan de recursos. Discutir qué hacemos con ellos es otro desafío. Me parece que el Gobierno Nacional tampoco está haciendo un plan integral de cuidado de las mujeres. Cuidar a otros y a otras es una tarea que nos toca fundamentalmente a nosotras. ¿Cómo se cuida a adultos y adultas mayores? ¿Cuál es el papel del Estado? ¿Cómo se cuida a las personas con discapacidad? ¿Cuántos recursos hay para acompañamiento a las personas con discapacidad? Tenemos que saber con esos recursos después, cómo se distribuyen. Ahí le das la perspectiva de género: en la distribución para lograr una sociedad con más equidad de oportunidades para varones y mujeres.