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Políticas de género: presupuesto mata discurso

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A pesar de la creciente cantidad de femicidios, de las denuncias de abuso y violación que se multiplican, el presupuesto para el año 2019 del Ejecutivo Nacional prevé un recorte del 18% para las áreas de género.

El 8 de marzo, mientras las mujeres del país le realizaban un nuevo paro a su gobierno en reclamo de políticas efectivas para erradicar la violencia de género, el presidente Mauricio Macri presidía un acto oficial por el Día Internacional de la Mujer.

“El feminista menos pensado”, dijo Fabiana Tuñez, presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres (INAM), cuando tuvo que presentarlo. La referencia tenía que ver con en el tema que ocupaba todos los titulares por esos días: "El presidente habilitó que el aborto se trate este año en el Congreso". De manera apresurada, muchos intentaron endilgarle a Macri una actitud feminista, o progresista en materia de derechos de las mujeres y personas gestantes. Nada más lejos de eso. El aborto perdió la batalla legislativa y el rol pasivo del presidente durante el debate distó mucho de ser feminista. Además, al momento del conteo de los votos en ambas cámaras, Cambiemos fue la fuerza que mayormente votó en contra de la Interrupción Voluntaria del Embarazo.

El viernes 14 de diciembre, tres días después de la conferencia de Actrices Argentinas donde Thelma Fardín denunció públicamente a Juan Darthés por una violación, el presidente, con un discurso en el que habló del valor de la "revolución de las mujeres", presentó el Plan Nacional de Igualdad de Oportunidades. Tiene "35 medidas y 200 compromisos", dijo, sin dar mayores precisiones. El plan no incluye, por el momento, un aumento presupuestario.

Y para entender cuál es la importancia real que una gestión le da a las áreas o temas que dice impulsar, basta con mirar las partidas, el dinero, que le asigna. El presupuesto para el año 2019 que el Ejecutivo envió al Congreso y éste aprobó, prevé para el Instituto Nacional de las Mujeres una partida presupuestaria que perderá casi un 18% contra la inflación durante este año.

En números concretos, el organismo rector de las políticas de género recibirá $234,3 millones, lo que significa un aumento de 10 millones respecto de lo asignado en 2018. Pero teniendo en cuenta que el Gobierno estima para este año una inflación del 34,8%, ese 10,78%  de aumento nominal en el presupuesto se traduce en un recorte del 17,81%. En números aún más específicos, esa cifra indica que el Estado argentino invertirá en cada mujer desde esta área, unos 11 pesos.

En el desglose de los datos, también se puede observar cómo se repartirá ese dinero en los diferentes programas que lleva adelante el INAM. En este sentido, se observa que, por ejemplo, los fondos destinados al monitoreo del Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de las Violencias contra las Mujeres (PNA) disminuyó de 50 millones en 2018 a 32 millones para 2019, una rebaja del 55% en términos reales. El Programa de Atención a la Madre y el Niño se ajustará un 68 por ciento.

El Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) analizó el Presupuesto 2019 desde una perspectiva de género y también encontró otro número que da cuenta del peso que el INAM tiene sobre el total del presupuesto. En este sentido, remarcan: “Mientras que en 2018 representaba el 0,006% del Presupuesto nacional total, para 2019 representa un 0,00005 por ciento. En el proyecto de Presupuesto se disminuyen algunas partidas que resultan clave para la prevención, atención y erradicación de las violencias contra las mujeres, como es el Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia y las líneas de atención telefónicas dependientes del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos".

Respecto de estas últimas partidas, el PNA recibirá 20 millones menos y las líneas 137 (Atención a víctimas de violencia familiar) y 0800-222-1717 (contra el abuso sexual infantil) tendrán un recorte del 24%.

El Programa Hacemos Futuro Juntas -anteriormente llamado Ellas Hacen- también se verá afectado por este fuerte ajuste. Durante 2019, en términos nominales, sufrirá una pérdida de un 24% mientras que en términos reales implica una pérdida del 44%.

Podando fuerte

Según las estadísticas difundidas por ONGs y asociaciones civiles del país, el 2018 terminó con 270 femicidios, es decir, una mujer asesinada cada 32 horas. Desde el día de la denuncia de Fardín, el martes 11, se triplicaron las llamadas al 144, la línea nacional que brinda asesoramiento y contención a víctimas de violencia de género. En un comunicado difundido por el INAM con el registro estadístico sobre las llamadas recibidas entre el 1° y el 16 de diciembre, se indica que: "Si se compara las llamadas recibidas por día de la semana, se observa que el mayor aumento se registró el miércoles 12 (123%), fecha posterior a la conferencia de prensa del colectivo de Actrices Argentinas". Sin embargo, el presupuesto para la línea no crece en el mismo sentido. Así lo explicó a Tiempo Argentino una de sus trabajadoras, Noelia Figueroa: "Crecen las denuncias, muchas se están animando. Lo que no cambia es el nivel de explotación y precarización de quienes trabajamos en dispositivos de atención y acompañamiento. En el Estado, en todos sus niveles, ¡la única forma de estar a la altura es con presupuesto!".

Por otro lado, el Programa de Protección a las Víctimas de Violencia sufrirá un recorte del 24,12%, y Asistencia y Patrocinio Gratuito a las Víctimas de Violencia de Género recibirá la misma cantidad de dinero que en 2018.

Desde ELA también apuntan que “llama la atención la ausencia de los hogares de protección integral (HPI) entre los objetivos institucionales del presupuesto, aunque en 2018 se les destinó la mayor parte de la partida destinada al PNA. Sin embargo, no hay información en el proyecto presentado en relación a los avances de las metas de construcción en el 2018 y las que deberán alcanzarse en el 2019”.

La única buena noticia en materia presupuestaria son los aumentos en el programa de Desarrollo de la Salud Sexual y la Procreación Responsable, que pasó de $245,5 a $560,4 y en la partida de Fortalecimiento de la ESI, que pasa de 21 a 102 millones de pesos, "un avance producto, sin duda, de la marea verde", según el análisis de ELA.

El recorte de 2018

Aún con la alarmante cifra de femicidios del año pasado, con los casos de abuso y violencia sexual que no paran de crecer, el Instituto Nacional de las Mujeres vio reducido su presupuesto 2018. Según números oficiales del Ministerio de Hacienda, el presupuesto inicial de 211,5 millones se redujo a 197,5 millones. Desde el Ejecutivo argumentaron que los fondos quitados se transfirieron a la seguridad del edificio del INAM y que "no afecta gastos imprescindibles".

Pero además del recorte, hay una subejecución: de esos 197,5 millones, se gastaron 153, es decir el 77,8% del total. En el mismo sentido, el programa de Desarrollo de Salud Sexual y Procreación Responsable, ejecutó apenas el 60 por ciento de su presupuesto.

Más números, menos plata

Un dato novedoso que se encuentra por primera vez en la ley que rige las cuentas públicas, y que fue desglosado por El Cronista, es el de las partidas específicas que tienen un impacto positivo en la disminución de las brechas entre varones y mujeres. Así, se puede identificar el dinero que cada ministerio y dependencia explicíta para este fin: Salud y Desarrollo Social ($4709 millones); Justicia y Derechos Humanos ($419 millones); Educación, cultura, ciencia y tecnología ($102,9 millones), Seguridad ($58,7 millones) y Producción y Trabajo ($11,5 millones). A esto se le suman $2,9 millones que el Indec destinará a la construcción del Registro Único de Casos de Violencia de Género y los $234,3 millones del INAM.

En limpio: del total del Presupuesto, unos 4 billones de pesos, sólo el 0,13 por ciento será destinado a programas de distintos ministerios que buscan activamente disminuir las brechas de género en el país.

“El presupuesto es lo que revela el compromiso del Estado con las políticas públicas que garantizan derechos”, señalan desde ELA. “Los contextos de austeridad fiscal de por si vulneran más a las mujeres, por eso no alcanza con etiquetar partidas aunque sumen a la transparencia. Los derechos no pueden ser garantizados ni las desigualdades transformadas sin presupuestos acordes”.

Esta nota fue originalmente publicada en Periódico Pausa.

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