En sintonía con las protestas que se realizaron en todo el país, sindicatos y organizaciones sociales se movilizaron para rechazar la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional, que amenaza derechos históricos de las y los trabajadores.

Mientras en el Congreso se debatía el proyecto impulsado por el gobierno de Javier Milei, que amenaza con arrasar derechos conquistados por la clase trabajadora, Santa Fe también fue escenario de las protestas que se replicaron en todo el país en contra de la reforma laboral.
Convocadas por la Confederación General del Trabajo (CGT) Regional Santa Fe y la Unión de Trabajadoras y Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), organizaciones sindicales y sociales se concentraron en la sede la CGT y marcharon hasta la esquina de Bv. Pellegrini y Rivadavia, donde se realizó el acto de cierre.
La propuesta del gobierno nacional, que llegó al recinto luego de semanas de intensas negociaciones con la CGT y los gobernadores, y que tuvo como principal vocera a la ex ministra de Seguridad y ahora jefa de bloque Patricia Bullrich, plantea cambios profundos que impactan de lleno en las condiciones de trabajo y en el sistema de protección que tenemos las y los trabajadores.
Entre los más relevantes, se habilita el pago de salarios en moneda nacional o extranjera, exclusivamente por vías bancarias, y se incorporan mecanismos alternativos a las horas extras tradicionales, como el banco de horas o francos compensatorios.
Otro punto es que se redefine el cálculo de las indemnizaciones por despido, excluyendo el aguinaldo y otros conceptos, por lo que serán más bajas; y se establece que la indemnización legal sea la única reparación posible ante un despido sin causa, limitando otros reclamos. Además, las grandes empresas podrán pagar las sentencias condenatorias por juicios laborales en hasta seis cuotas, mientras que las PyMES tendrán hasta 12 cuotas mensuales.
El gobierno de Javier Milei también quiere avanzar sobre el derecho al descanso, al proponer la flexibilización del régimen de vacaciones mediante acuerdos por fuera del período habitual y su fraccionamiento. En la misma línea, la reforma limita el derecho a huelga (una política que, en la práctica, ya se aplica en Santa Fe bajo la gestión de Maximiliano Pullaro, con el descuento de los días de paro) al ampliar el listado de servicios esenciales y establecer niveles mínimos obligatorios de prestación durante las medidas de fuerza. Para los sindicatos, estas disposiciones constituyen un claro recorte a un derecho constitucional y a la organización colectiva del trabajo.

Cómo afecta la reforma laboral a las trabajadoras
Tal como viene dando cuenta Periódicas en distintas notas, en los hogares argentinos las tareas de cuidado recaen mayoritariamente sobre las mujeres. A esto se suma que, según las encuestas, también son ellas quienes presentan mayores niveles de informalidad laboral. En este contexto, esta reforma —disfrazada de una mejora y modernización de las condiciones de trabajo en el país— no hará más que profundizar, en los hechos, la brecha de género que ya padecemos.
Uno de los puntos clave que perjudicará especialmente a las trabajadoras es la propuesta de crear un banco de horas. Este mecanismo permitiría a las empresas administrar la jornada laboral con mayor flexibilidad, acumulando horas trabajadas en períodos de alta demanda productiva para luego compensarlas con descansos, sin que ello implique el pago de horas extras. En la práctica, esta medida habilitaría jornadas de hasta 12 horas diarias, reduciendo aún más el tiempo disponible para las tareas de cuidado.
Silvia Pérez, del gremio de la Sanidad Argentina, le dijo a Periódicas que “a las mujeres nos perjudica porque muchas somos sostén de familia, si sale esta ley laboral lamentablemente vamos a perder muchos derechos. Ya perdimos un montón en lo referido al poder adquisitivo, tenemos hijos que van a la escuela y no podemos enfrentar todos esos gastos, tampoco podemos sostener un techo para esos hijos. Comienzan las clases y tenemos que pensar en qué darles de comer, en el medio movilidad, en los alimentos, es todo un combo; ni siquiera podemos pensar en llevarlo a un médico, pese a tener sueldo y relación de dependencia tenemos que acudir a los hospitales ya que a veces es imposible que en la parte privada nos atiendan porque no nos alcanza lo que cobramos”.

Pérez también agregó: “Esto nos va a joder a todos, porque nos hacen caer los convenios colectivos y nosotros no tenemos el mismo poder que tiene un empleador, o sea, nosotros no podemos negociar nuestro sueldo. Hoy contamos con un sindicato, contamos con un convenio colectivo, con paritarias donde tenemos una base para nuestros sueldo; tenemos vacaciones pagas y aguinaldo, a todo eso lo podemos llegar a perder. No puede ser que perdamos lo que tanto nos costó, los convenios colectivos del año 75. Esto va en contra de la Constitución, está mal desde el vamos”, aseguró y sostuvo que les diría a los legisladores santafesinos que “lo piensen, porque la gente los votó y ellos están en ese lugar justamente en representación nuestra. Principalmente a Losada y a Galaretto, tienen que proteger al pueblo, proteger a los trabajadores, pero se sabe que van a votar a favor de esta ley que no nos favorece para nada, a ningún trabajador”.
María José Marano, delegada seccional de Amsafe La Capital, afirmó: “Esta reforma afecta y va en contra de todo lo que las maestras y los maestros enseñamos en la escuela: el respeto a la vida, el respeto a la infancia, la protección de la infancia y la adolescencia; el respeto a la ancianidad, a la ESI; el límite es la ley y la ley debe ser una reforma que vaya a favor de los trabajadores y las trabajadoras”. Asimismo, indicó que “las mujeres, como siempre decimos, somos las que tenemos a cargo las tareas de cuidado, también en las aulas, también en las comunidades, en los comedores, en cada una de las instancias de la familia y la comunidad, y esta ley afecta directamente el trabajo de cada compañera, pero también sigue flexibilizando, sin indemnización, sin carga horaria segura, sin posibilidades de pensar un cronograma semanal o mensual de cuidado de la familia. Realmente nos afecta a las mujeres más que a cualquier ciudadano”.
La representante de los docentes públicos también se refirió a los legisladores nacionales e indicó que “les diría que el pueblo trabajador, la clase obrera, los está observando, que no existe tanto changüi para los trabajadores. El pueblo es paciente, el pueblo votó y evaluó, este es el momento de que ellos den muestra de que no van a dejar pasar a los poderes, a las organizaciones multinacionales financieras, que realmente le dictan la ley de esta reforma”.
Qué ocurrirá con los derechos de las y los periodistas
Quienes también participaron de la protesta fueron les periodistas de la ciudad, representados por la Asociación de Prensa de Santa Fe (APSF), que desde hace ya un tiempo se viene manifestando en contra de la reforma, que incluye la derogación del Estatuto del Periodista Profesional, amparado bajo la Ley N° 12.908, que tiene unos 80 años y que reconoce y establece garantías laborales básicas para quienes ejercen la profesión.

Pablo Jiménez, titular de la APSF, aseguró que “es importante estar hoy acá, como estuvimos en cada acto del movimiento de los obreros, porque entendemos que la clase trabajadora es una sola, porque los periodistas somos trabajadores y somos trabajadoras de prensa. Vivenciamos las mismas dificultades, los mismos salarios de pobreza, la misma situación económica que el resto y, muchas veces nuestros planteos, reclamos y paritarias no salen en los medios”.
Ver esta publicación en Instagram
“Estamos acá diciendo no a esta reforma laboral, que no es una reforma, es una ley de precarización laboral que va hacia la baja con todos los derechos, destruye el derecho laboral e iguala para abajo a toda la clase trabajadora”, agregó.
Por último, Jiménez indicó que “estamos defendiendo nuestro estatuto profesional que garantiza y nos da derechos; que establece una serie de condiciones y está más vigente que nunca. Condiciones como las horas de trabajo, los períodos de prueba, el sistema de indemnización especial; la garantía al fin de poder realizar la tarea periodística sin ser echado de un día para el otro por un empresario, por las presiones de la política, de los sectores económicos los grandes grupos multinacionales. Estamos en la lucha, estamos en la calle, tratando de que esta ley no salga, los legisladores deben saber que no se negocian ni fondos, ni dinero, ni presupuesto por derecho de los trabajadores, derechos laborales. No hay forma de negociarlo. Si esta ley se sanciona, más se va a deteriorar el salario de los trabajadores, precariza aún más el trabajo. No pueden votar una reforma laboral que lo único que va a hacer es generar todavía más precarización, más deterioro del salario y por ende más deterioro del sistema productivo de la provincia de Santa Fe”.
Fotogalería
Estas son las imágenes que dejó la marcha contra la reforma, retratadas a través del lente de Priscila Pereyra.

Escribe notas y gestiona recursos.


































