Miles de mujeres volvieron a las calles este lunes en rechazo a la Reforma Laboral. Desde la explanada de la Municipalidad, pasando por la Legislatura y culminando con un acto frente a Casa Gris, las organizaciones exigieron el reconocimiento de las cocineras comunitarias, denunciaron el ajuste en todos los niveles del Estado y llamaron a la unidad entre espacios feministas, sindicatos y organizaciones sociales.
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Este lunes desde las 17, colectivos de mujeres, agrupaciones sindicales y movimientos sociales se movilizaron en Santa Fe en el marco del 8 de marzo.
Si bien el Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras cayó domingo, la decisión de mover la manifestación al lunes tuvo la intención de acoplar la propuesta a la semana laboral.
Cerca de cuatro cuadras de personas marcharon desde la explanada de la Municipalidad, pasaron por la Legislatura (donde se realizó una intervención por las Cocineras Comunitarias) y se concentraron frente a la Casa Gris, donde se leyó un documento y hubo intervenciones artísticas.
El acto en la plaza 25 de Mayo comenzó pasada las 18, con la conducción de la periodista Mariana Steckler y militantes de la Asamblea Ni Una Menos, y con una afluencia marcada de sindicatos.
Allí se realizó la lectura de un potente documento cuyo eje fue el rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional
Abajo la Reforma
En el texto plantearon que las modificaciones al régimen laboral profundizarán la precarización del trabajo y afectarán especialmente a quienes ya se encuentran en situaciones más vulnerables dentro del mercado laboral.
Resaltaron además que son las mujeres y diversidades quienes concentran los niveles más altos de informalidad, bajos ingresos y falta de acceso a la seguridad social, a lo que se suma la sobrecarga histórica de tareas de cuidado no remuneradas.
“Redoblamos las tareas de cuidado sin salario y disminuimos nuestros ya escasos ingresos”, señalaron. Manifiestan que una mayor flexibilización del trabajo hará aún más difícil compatibilizar el empleo con el cuidado de hijas, hijos y familiares dependientes.
Entre varios puntos describieron el impacto de la crisis económica en los territorios, donde muchas mujeres sostienen comedores comunitarios y redes de asistencia barrial que enfrentan cada vez más demanda y menos recursos, y reclamaron el reconocimiento del trabajo de las cocineras comunitarias por ley, parte fundamental del sostenimiento de la vida social.

A su vez, las organizaciones cuestionaron el desfinanciamiento de políticas de género y advirtieron sobre el sostenimiento de las cifras de femicidios y las dificultades para garantizar políticas de prevención y acompañamiento.
Hicieron énfasis en la situación de exclusión que atraviesan muchas personas trans y reclamaron la efectiva implementación de políticas de inclusión laboral.
Por otro lado, pusieron foco en las condiciones que enfrentan jóvenes y estudiantes en un contexto de creciente precarización y falta de oportunidades laborales, incluso para quienes cuentan con formación profesional y denunciaron "el robo a las y los jubilados".
Frente a este escenario, las organizaciones convocaron a fortalecer la organización colectiva, defender los derechos laborales y reconocer el trabajo de cuidados como una tarea esencial.
El documento concluyó con un llamado a la unidad del movimiento feminista, las organizaciones sindicales y sociales para enfrentar la precarización laboral y defender condiciones de vida dignas para las y los trabajadores.
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Feminizar el sindicalismo
Desde Periódicas estuvimos presentes en la movilización y hablamos con trabajadoras y referentes sindicales que salieron a la calle.
En la columna de la CGT, Lidia Ortega, de la Asociación de Trabajadores de Sanidad de Santa Fe reflexionó que: "Es fundamental que las mujeres visibilicemos por qué estamos en contra de la reforma laboral. No solamente por todo el ataque a los derechos de los trabajadores, sino fundamentalmente por cómo nos atacan a nosotras".
En relación a cómo la reforma afecta a los cuidados indicó que "hoy en día todavía seguimos siendo el sostén de familia, además de cumplir nuestra jornada laboral tenemos que ir y seguir con nuestra casa, seguir con el trabajo de cuidado".
En ese sentido apuntó directamente contra el régimen del banco de horas, "que a nosotras nos va a afectar más todavía, porque si bien hoy ya tenemos que cumplir extras para poder ganar un poco más de plata, nos vamos a quedar sin ese extra en dinero, ya que pasa al banco de horas. El patrón nos las puede dar cuando se le cante y si no aceptás la jornada de 12 horas te puede despedir. Total, no hay costos y hay un montón de mujeres más que están esperando tu lugar".
Acerca de la brecha salarial apuntó que en su caso "nosotras cobramos un 40% menos que los varones. Sanidad es el sindicato que más afectado se ve porque somos la mayoría mujeres que trabajamos en eso, además de disidencias" resaltó.
Y, en ese mismo sentido, señaló la necesidad de que las conducciones representen la realidad del mercado laboral. "Históricamente la única mujer de la CGT fue Susana Stochero que salió de Sanidad de Santa Fe, en el 2004. La única mujer como Secretaria General a nivel nacional e internacional. Entonces, si alguna vez fue una mujer la que ocupara ese cargo, hoy más que nunca pedimos que también sea una mujer en la CGT para que, de una vez, se feminice el sindicalismo" cerró.

Unidas contra el ajuste
Otra de las organizaciones presentes en la movilización fue el Sindicato de Profesionales Universitarios de la Salud, SIPRUS, que junto a los gremios docentes, fue uno de los que rechazó la oferta salarial del Gobierno y dictó un paro el 2 de marzo pasado.
Al respecto, Andrea Cutchen, señaló, en un momento donde se discuten las estructuras sindicales, la importancia de contar con una representación sindical que "no dejó solas y solos a los trabajadores".
También destacó la participación de las mujeres en el sindicato. "Estamos unidas y eso es lo que nos da la fuerza para seguir adelante. Realmente acá no sobra nadie y es la única manera que tenemos es estar en las calles, para expresarnos y para sentirnos contenidos y no aflojar en la lucha por salarios dignos" aseveró.
Siempre las mujeres
Adriana Falchini, de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional del Litoral reflexionó sobre la falta de una "representatividad diversa" en relación a la composición de los espacios que denuncian la crisis, el hambre y la violencia, e indicó que "no es casual" que sean las mujeres las que, además de denunciar las violencias específicas, se ponen al hombro el sufrimiento de la sociedad toda.
"Las mujeres hoy estamos atravesadas por todos los conflictos del país. Tenemos luchas históricas para que nuestros cuerpos tengan un espacio de protección estatal, presupuestos, formación y que no estemos abandonadas a la suerte como hoy realmente estamos. Hemos vuelto a las luchas esenciales, primarias: comer, vivir, alquilar la casa", señaló.
Y en esos términos, y como en los peores episodios de la historia argentina, señaló que la lucha se termina convirtiendo en otra jornada más. "Lo único que nos va salvar, como siempre, es tener una red y estar en la calle. Pero también es otra cosa que tenemos que hacer las mujeres. Ahora venían todas de trabajar, de estar cansadas, con crianzas, y tenemos que estar en la calle. Algún día nos merecemos una vida tranquila. No sé si lo vamos a ver" cerró.
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Autora: Gi Curioni
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Autora: Priscila Pereyra
Cobertura colaborativa: Victoria Stéfano (redacción), Gise Curioni (fotos) Carolina Robaina y Priscila Pereyra (redes sociales)

