Este perfil de la radical santafesina que es referente en el Congreso de la industria de la falsas denuncias es parte de un informe federal realizado por los medios que componen la Red de Medios Digitales, Enfant Terrible, Periódicas, La Nota Tucumán y Feminacida. Este es el aporte de nuestro medio para el "Relevamiento sobre el lobby de las falsas denuncias: la última frontera de la ultraderecha".

Carolina Losada se metió de lleno en la política hace cuatro años. Ganó las elecciones legislativas en 2021 y se convirtió en senadora nacional por el radicalismo representando a Santa Fe, provincia en la que no vive hace muchos años. Desde 2022 comenzó a coquetear con los movimientos que dicen defender a las infancias y las familias argentinas. Así fue como, en tan solo tres años y con la organización de jornadas a lo largo y ancho de todo el país, se transformó en la representante política de la industria de las falsas denuncias.
Se define como mujer y feminista, pero dice que “la mentira y las falsas denuncias no tienen género” y que hay muchas familias que se ven arruinadas cuando sus miembros son “víctimas de falsas denuncias”. Nunca se refiere a la
historia de las denunciantes de abuso sexual, no habla de la enorme cantidad de condenas por este delito que tienen como acusados en su mayoría a varones, ni de cifras oficiales.
En 2021, uno de sus videos más virales de campaña tenía un tono totalmente distinto al que hoy muestra en sus redes sociales. “Yo se que están calientes...”, empezaba el video que Losada grababa en modo selfie en su auto. Hoy su feed está cargado de niños, abrazos con vecinos, fé y la defensa de la familia y la transparencia del Estado. Su mensaje cambió radicalmente y hoy le habla a otro público.

Entre los asistentes a sus jornadas hay muchas mujeres, en su mayoría familiares de varones denunciados por abusos sexuales contra niños y niñas de sus entornos familiares, a quienes acusan de denunciar falsamente y para quienes piden un castigo ejemplar por parte de la justicia.
Es por eso que la legisladora impulsa, junto con el apoyo del ministro de Justicia de la Nación Mariano Cuneo Libarona, un proyecto de ley que busca “agravar las penas de quienes denuncian falsamente un delito”. El propósito es que las penas que van de dos meses a un año, se eleven de tres a seis años, y así pueden ordenarse prisiones de cumplimiento efectivo.
Tres años junto a Andrea Guacci
Losada dice públicamente que comenzó este camino tres años atrás. No lo emprende ni emprendió sola. Lo hace con la complicidad de otras organizaciones e incluso legisladores y figuras políticas de su provincia y otras provincias. Por ejemplo, en Santa Fe en una de sus jornadas tuvo el apoyo del propio intendente de la ciudad capital y ex director del hospital José María Cullen, Juan Pablo Poletti. En Mendoza, de la legisladora Mariana Juri, y de miembros de otras organizaciones como Paternidades en Foco, Infancia Compartida, entre otras.
Una persona clave en todo este camino es Andrea Guacci, la fundadora del Observatorio de Falsas Denuncias, una organización que en esta investigación federal relevamos como presente en varias provincias de la Argentina.
Guacci es la esposa de Diego Guacci, el entrenador del Selección Femenina de Fútbol de la Argentina y un hombre que fue acusado publicamente de acoso sexual. No fue investigado por la justicia, pero sí por el Comité de Ética de la FIFA que le hizo un juicio y lo absolvió.
Su esposa, que adoptó su apellido, se hace llamar víctima de una falsa denuncia y sostiene que luego su marido fue absuelto por la justicia. Pero el entrenador nunca fue denunciado en la justicia y, por ende, no lo investigaron por los delitos. La primera foto junto a Losada la publicaron en 2021 y desde entonces comenzaron a mostrarse juntas. Organizan desde 2024 las jornadas contra las falsas denuncias que fueron itinerando por todo el país.

Promoción institucional de la Industria de Falsas Denuncias
Losada y Guacci ya organizaron seis Jornadas contra las falsas denuncias en diferentes puntos del país. La primera tuvo una gran convocatoria por lo que la segunda se realizó en el Senado de la Nación, con transmisión en vivo a través de las plataformas del recinto. Contó, por supuesto, con el apoyo y la presencia de Cuneo Libarona.
Fue en una de esas jornadas en las que Losada se definió como una “mujer feminista que quiere una justicia que ponga sus recursos en una denuncia real” y pidió en todas ellas que la gente “hable con los legisladores” para que
apoyen su proyecto de ley.
Las jornadas se realizaron en Santa Fe, Mendoza, Buenos Aires, Neuquén, Río Negro, Tucumán, Córdoba. La primera fue en noviembre de 2024 y la última, hasta el momento, en septiembre de este año. Todas están repletas de familiares de varones denunciados que también cuentan sus historias personales públicamente. La representante de Santa Fe en muchas de ellas fue Fernanda De Luca, esposa del profesor Juan Trigatti de Santa Fe, condenado a 12 años de prisión por abusar sexualmente de cinco niñas de la escuela Ceferino Namuncurá de la ciudad de Santa Fe. Una pena que fue confirmada por dos tribunales pluripersonales, o sea, seis jueces.

La mayoría de los asistentes comparte una denuncia a un familiares y mucha indignación por su propia historia personal. Losada vio la luz: allí, en esa bandera de las falsas denuncias, había mucha gente comprometida no por una causa común, sino por un fuerte sentimiento de bronca individual que nunca se iba a acabar. Son muchas las denuncias, investigaciones y condenas por abuso sexual, pero más los familiares de abusadores.
Los argumentos de siempre
“Que no se cansen, que no se avergüencen, que hablen con vecinos, con amigos, para que todos luchemos por lo mismo, por LA VERDAD, LA JUSTICIA y para que ya no haya más falsas denuncias”. Esa es una de las frases que utiliza Losada para alentar a los asistentes de sus jornadas. Entre los argumentos más comunes aparece la idea de que en estos casos se trata de una palabra contra la otra, que es un solo relato el que sirve como prueba para la justicia y lo que se invierte o tergiversa para que una persona sea privada de la libertad sin pruebas.
“Si estas acusado, por ejemplo, de abusar de tu hijo, lo más sensato es que te aparten, pero no lo pueden hacer de por vida“, dijo al respecto la legisladora y sostuvo que hay organizaciones - ”de feministas radicales”, no como ella que es solo feminista- que se encargan de promover las falsas denuncias. Y aseguró que “hay mucha plata de por medio”. Según la principal defensora de estas ideas en el Congreso, luchan para que se termine la “cancelada social” y su objetivo principal es que “se dejen de destruir familias”. Así es como enfocan todos sus cañones en hablar de cómo los abusos sexuales generan conflictos hacia el interior de las familias, desplazando el foco del delito cometido por un abusador hacia el acto valiente de romper el silencio.
El proyecto de ley presentado por Losada obtuvo dictamen de comisión en el Senado de la Nación. Junto al senador riojano Carlos Pagotto —uno de los impulsores de las jornadas— trabajaron para acelerar el avance de las reformas hacia su tratamiento en el recinto. Durante la sesión de Justicia y Asuntos de Legislación Penal, presidida por Pagotto, se escucharon argumentos como que “los niños mienten” o que “la justicia está inclinada”, expresiones que refuerzan estereotipos sin sustento empírico y buscan legitimar cambios regresivos en materia de protección frente a las violencias.

Escribe. Se especializa en policiales y judiciales.
Esta nota fue realizada por Periódicas para el informe publicado por espacios que integran la Red de Medios Digitales: Periódicas, Enfant Terrible, La Nota Tucumán y Feminacida.
