La candidata a diputada nacional y directora ejecutiva de MuMaLá brinda su mirada sobre el presente nacional y provincial en temas de género, los recientes delitos vinculados al narcotráfico y el rol del feminismo en los medios. "Además de no contar con políticas que puedan atender la situación de las mujeres, hay una promoción de la violencia machista desde las altas esferas de gobierno. Es imprescindible declarar la emergencia nacional en materia de violencia de género", afirma Gabriela Sosa.

En el medio tiempo de los gobiernos nacional y provincial y en un año electoral, las posturas sobre temas centrales de la vida social argentina se vuelven a discutir. Gabriela Sosa, candidata a diputada nacional por el Frente Amplio por la Soberanía (FAS) es, además, directora ejecutiva de Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá). La organización tiene más de 10 años de trabajo continuo y cuenta con un fuerte anclaje territorial en la provincia. Tiene un observatorio de femicidios y delitos vinculados a género de consulta permanente. Las políticas de género en tiempos libertarios, los recientes hechos de violencia y cómo encauzar la solución a problemas tan complejos son parte de la charla de Sosa con Periódicas.
La inacción estatal y sus consecuencias
-Desde tu perspectiva y trayectoria ¿cuál es el diagnóstico que hacés en materia de políticas de género a nivel nacional y provincial?
-La situación en Argentina respecto a las políticas de género es dramática. El gobierno de Milei eliminó cada uno de los programas y políticas públicas que estaban orientadas a abordar la desigualdad de género y las violencias machistas. El organismo público que tenía como rol la aplicación de la ley 26.485 era el Ministerio, que tenía políticas que, con todas las limitaciones que siempre marcamos, daban la posibilidad de acompañamiento a las mujeres en situación de violencia. También se eliminaron las políticas orientadas a la capacitación del personal del Estado para abordar las violencias de género, entre tantas otras que por supuesto van repercutiendo en la vida de cada una de nosotras.
La realidad nacional es que no contamos hoy con ninguna iniciativa que pueda prevenir y que pueda colaborar con el acompañamiento de las mujeres que se encuentran en situación de violencia. Pero, además, hay una mirada que niega la existencia de la violencia machista, que niega los derechos de las mujeres. Y estamos en un escenario donde las vocerías más importantes, comenzando por el presidente pero también sus ministros, trasmiten mensajes de odio y discriminación por razones de género.
Por lo tanto, no solamente en términos materiales no contamos hoy con políticas que puedan atender la situación de las mujeres sino que también hay una promoción de la violencia machista que se hace desde las altas esferas de gobierno.Eso implica, por supuesto, mayor vulnerabilidad para nosotras.

Sosa también se refiere a la realidad provincial: "En Santa Fe vemos una precarización de las políticas públicas que en la provincia supieron tener arraigo territorial. Supimos contar con gestiones que acompañaban económicamente a las mujeres y a las iniciativas de las organizaciones en los territorios. Es decir que nos encontramos con un desmantelamiento en términos nacionales y con una precarización de la política pública orientada a las mujeres y a las diversidades sexuales a nivel provincial".
El concepto de feminicidio
El observatorio de MuMaLá tiene una mirada amplia sobre la estadística de delitos de violencia de género y una trayectoria en la inclusión de mujeres víctimas del narcotráfico. En ese marco Gabriela Sosa suele utilizar el término feminicidio y consideramos relevante consultar por las implicancias de la palabra. "El término feminicidio da cuenta de las limitaciones y ausencias del Estado que configuran mayor vulnerabilidad para las mujeres y para las personas LGBTIQ+. Generalmente hablamos del machismo con esta particular manera de violencia que se lleva nuestras vidas y que mayoritariamente está en manos de varones de nuestro círculo íntimo, parejas o ex parejas".
La candidata a diputada nacional destaca la fuerza del término en relación con la postura estatal. "A la par de esa situación de machismo que vivimos al interior de nuestros hogares hay un Estado que no atiende o que, a través de la pobreza o de la falta de oportunidades laborales, educativas, culturales, nos arroja como víctimas también para la captación de grupos vinculados al narcotráfico; al crimen organizado o a sus delitos conexos".
"El término feminicidio -amplía Sosa- fue acuñado en Latinoamérica. Busca visibilizar la tremenda desigualdad estructural que atravesamos a instancias de Estados que nos ponen en un lugar de vulnerabilidad. A partir de redes corruptas, de la falta de posibilidades de trabajo, de educación, de inclusión y por supuesto de los derechos más básicos que a veces nos son quitados, como es el alimento y el techo".

Delitos contextualizados
-¿Como se enlaza el triple femicidio con este contexto?
-Este es uno de los ejemplos más concretos donde podemos ver cómo se integran las desigualdades estructurales con la violencia machista. Muestra cómo quedamos expuestas las mujeres a estas dinámicas que son tan graves y tan particulares y que, lamentablemente, nosotras creemos que se van a profundizar.
El actual gobierno nacional, a la par de eliminar las políticas públicas orientadas hacia las mujeres, también ha llevado adelante algunas iniciativas que favorecen el desarrollo de los delitos del narcotráfico: el blanqueo de capitales, la flexibilización para la tenencia de armas de fuego, para mencionar sólo dos de esas medidas. Por eso, cuando hablamos de feminicidio hablamos de estas falencias del Estado que se complementan con esa violencia machista que sufrimos todos los días. Es importante poder mencionar ese marco y señalar que estamos en una situación de muchísima vulnerabilidad y expuestas a estas redes delictivas.
Feminismos y comunicación

-Hace un tiempo propusiste un encuentro con periodistas feministas de esta ciudad para hablar sobre discursos de odio. ¿Cómo pensás que podemos contribuir desde la comunicación a este presente tan particular en relación con género?
-Venimos haciendo pedagogía desde hace mucho tiempo. Te diría que a partir de 2015 junto a periodistas y comunicadoras logramos construir prácticas en comunicación respetuosas de los derechos humanos y en particular de los derechos de las mujeres. Este recorrido que fuimos haciendo desde aquel primer Ni Una Menos fueron multiplicando esos conceptos en los medios de comunicación. Tenemos que valorarlo porque permitió que las luchas que llevamos adelante tuvieran mayor potencia y amplitud. Por supuesto que cuando tenemos desde las principales usinas de los gobiernos miradas y voces que van en el sentido contrario, esto se reproduce rápidamente a nivel cultural y los medios también son parte.
Aquel encuentro que hicimos tenía que ver con hacer una lectura sobre la situación que estábamos atravesando vinculada a las políticas públicas. Pero permitió además analizar estrategias para intentar frenar estos avances de los discursos de odio que tenemos a nivel cultural y en los medios de comunicación. Sigue siendo una tarea fuerte que tenemos que llevar adelante desde los feminismos.
En este ejemplo que charlábamos recién sobre el triple feminicidio pudimos observar cómo desde ciertos medios de comunicación -algunos malintencionados y otros por ignorancia- volvían a preguntarse por qué hablábamos de violencia de género. Por eso, la importancia de lo que trabajamos e hicimos tanto hincapié desde aquel 2015 y que tuvo sus logros y sus avances, llegando incluso a establecer protocolos para una comunicación no sexista. Cuando tenemos usinas y vocerías tan importantes que vuelven a instalar discursos de odio, discursos discriminatorios, es el momento de seguir fortaleciendo esta tarea pedagógica de los feminismos. En ésto, las trabajadoras de prensa y las comunicadoras tienen un rol muy importante.
Declaración de emergencia
-¿Qué se puede hacer de manera concreta y urgente?
-Es imprescindible implementar y declarar la emergencia nacional en violencia de género. Tenemos que poder hacer un diagnóstico serio y pertinente de la situación que estamos atravesando en toda la Argentina. También estamos insistiendo a las provincias para que reemplacen las políticas públicas eliminadas por Milei. Políticas provinciales que puedan cumplir el rol que nosotras entendemos imprescindibles en este momento: de acompañamiento, de prevención, de sensibilización y también, por supuesto, que colaboren en la sanción a los agresores cuando se dan las situaciones de violencia.
En el final de la charla, Sosa subraya que "es de vital importancia en este contexto histórico-político que las voces de las feministas se multipliquen en los medios de comunicación, a nivel social y también, claro, que tengan un lugar en el Congreso Nacional". Y en esa línea se ubican sus propuestas. "Uno de los proyectos que voy a llevar al Congreso Nacional es la búsqueda de la declaración de emergencia nacional en violencia de género".
