Cruces, referencias contra la IVE y el mismo color de pintura. A principios de diciembre dos espacios de la ciudad fueron vandalizados con pintadas de tinte religioso. Uno de los ataques fue al templo masón de 9 de julio al 2400, el viernes 5. El otro fue al Cemafe, la madrugada del lunes 8. La fiscalía sigue "analizando las cámaras", pero no hay avances hasta el momento.

La madrugada del 8 de diciembre, feriado por la Inmaculada Concepción, la fachada del Cemafe, ubicado en Mendoza al 2400 de la capital provincial, fue vandalizada con pintadas.
"Asesinas" y "Viva Cristo Rey", junto al dibujo de una cruz, fueron las frases grafiteadas en uno de los muros del centro de salud, presuntamente en referencia a las prácticas de Interrupción Voluntaria del Embarazo que se practican en el efector.
Unos días antes, el viernes 5, pintadas con cruces aparecieron en la puerta del Templo Masón, frente a la plaza San Martín, sobre 9 de julio 2400, en pleno microcentro y a metros de la sede de los Bomberos Voluntarios y del Ministerio de Justicia de la provincia.
Los ataques, sucedidos durante el fin de semana largo, compartían tanto el color del aerosol utilizado como el tono religioso.
Nexos
Desde el Cemafe realizaron la denuncia el mismo lunes y luego se les solicitó una ampliación. Anecdóticamente, el ataque coincidió con la aparición de unos afiches denunciando supuestos abusos por parte de varones, pegados días antes en una columna adyacente adonde aparecieron los grafitis, según narraron desde el hospital.
Lamentablemente el edificio no cuenta con cámaras en la zona donde se dio el ataque, "así que no hay imágenes" propias del nosocomio, declaró a Periódicas una trabajadora.
"Nosotros creemos que tienen que ver mas con las practicas de IVE e ILE", sostuvo la misma fuente, al tiempo que aseguró que no habían recibido amenazas ni ningún ataque de este estilo previamente.
En cuanto a cómo interpretan el hecho, desde el efector insistieron en que el equipo que asegura las prácticas no recibió con alarma la situación, lo que no afectó tampoco su desempeño ni la garantía sobre los dispositivos en funcionamiento, gracias al respaldo de la Ley 27.610. "La verdad es que nos agarra en otro momento. No es lo mismo estar con ley o sin ley. Eso nos da más espalda propia, te da un contexto", aseveraron.
"Las pintadas expresan más el contexto que arenga a la práctica violenta y el negacionismo desde el poder", agregaron.
Respecto de la reacción, "la primera fue sacarlo". "El primer enojo fue sobre el espacio público en un contexto nacional que arenga la violencia contra lo público con discursos de odio", indicaron desde el Cemafe.
En tanto, desde el templo masón, sostienen la hipótesis de que los hechos están relacionados, que es el mismo sentido en el que avanza la investigación. "La policía estaba buscando para ver si fueron las mismas personas, que estamos seguras que fueron por el color de la pintura", sostuvo Jésica Mansilla, maestra de la Logia Femenina "Juana Manso".
"Entendiendo el contexto que atraviesa hoy nuestro país, donde la intolerancia y la libertad de pensamiento parecen volverse incómodas para algunos sectores, este tipo de pintadas no pueden leerse como un hecho aislado ni meramente vandálico. Son expresiones que emergen en determinados climas sociales y que dan cuenta de tensiones más profundas", señaló la entrevistada.
Coincidiendo con la mirada de las trabajadoras del hospital, Mansilla indicó que "se trata de mensajes que buscan provocar, marcar límites simbólicos y generar miedo o disciplinamiento sobre espacios que históricamente representan el pensamiento crítico, la libertad de conciencia y la diversidad de miradas. En ese sentido, estos ataques dicen más del momento que atravesamos como sociedad que de las instituciones que los padecen".
"Como mujeres masonas, formadas en la reflexión, el pensamiento crítico y el compromiso con la convivencia democrática, nuestra lectura es clara: no responder desde el enojo ni la escalada, sino desde la reafirmación de los valores que esos espacios sostienen: el diálogo, el respeto y la libertad de conciencia. Porque entendemos que estos hechos nos interpelan colectivamente y nos llaman a redoblar el compromiso con una cultura de paz, pluralismo y respeto por la diversidad, que es por lo que tanto luchamos", concluyó Mansilla.
La investigación
La investigación de los hechos se encuentra a cargo de la fiscala María Lucila Nuzzo. Desde los ataques, se "están analizando las cámaras" para dar con el o los autores de los hechos aunque no se revelaron avances hasta el momento.

Escribe. Se especializa en la temática trans-travesti y las notas viscerales.
