ActivismosDestacadas

#25N en Santa Fe: una marcha con nombres propios

Nuestra provincia ocupa el segundo puesto en el conteo nacional de femicidios de este 2025. Por eso marchamos: por los gobiernos que pretenden no escuchar, y por las que ya no están.

[su_heading size="14" align="left" margin="4,2,"] Belén Degrossi en base a cobertura colaborativa [/su_heading]

Titi Nicola │CC BY-SA 4.0

En cada 3 de junio, 8 de marzo o 25 de noviembre que nos encuentra en las calles, el dolor se acrecienta: los nombres en la lista de víctimas de femicidios son más, las caras en los carteles se renuevan. Las consignas se repiten, pero no por eso pierden fuerza.

Así como crece la lista de víctimas, también son muchas las personas que se animan a salir a la calle por primera vez para pedir justicia, para marchar por un mundo más justo, para exigirles a los gobiernos de turno que hagan su parte, que no nos abandonen, que nos acompañen.

La marcha de este 25 de noviembre contó con algunas particularidades. La primera, que en el día de hoy se conoció que tras dos erráticos años de gestión, la secretaria de Mujeres, Género y Diversidad, Alicia Tate, renunció a su cargo. El timing del gobierno de Pullaro no debe pasarse por alto: es a ella a quien en los últimos dos años le exigimos en cada marcha y movilización más presupuesto, más presencia, más Estado. A ella también se le cargó la responsabilidad de los numerosos ajustes en el área de género que incluyeron, entre otras cosas, el desmantelamiento de programas contra la violencia y el despido de trabajadores y trabajadoras.

Si el gobernador esperaba que esto quizás apaciguara las aguas, estaba muy equivocado. La figura de Tate puede haber sintetizado quizás el conflicto, pero el reclamo de fondo es el que sostenidamente las mujeres y disidencias le hacemos a él. Por eso la marcha termina en la Casa Gris. Por eso el documento, los cánticos, los carteles y las consignas le hablan directamente, con nombre propio.

Este 25 de noviembre además comenzó un poco antes. Durante la madrugada, compañeras de la Red Costera Feminista realizaron una pegatina en distintos puntos de Rincón y Arroyo Leyes para visibilizar nuestras consignas. Esta misma mañana, la Asamblea Ni Una Menos convocó a una conferencia de prensa en el Memorial a las Víctimas de los femicidios para detallar algunos de los puntos que más tarde se conocerían en el documento final.

Fuente: Red Costera Feminista

En Santa Fe la movilización comenzó en la explanada de la Municipalidad este martes a las tarde. Miles de personas marchamos por las calles del centro, en una columna que ocupó unas dos cuadras y media de largo. La movilización había sido convocada por la Asamblea Ni Una Menos (NUM), organizaciones feministas, sindicales, estudiantiles y sociales.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Periódicas (@periodicas.ar)

La referente territorial Verónica Ansoldi describió el clima de alarma que atraviesan las organizaciones: “Terminamos de escribir el documento el viernes y hoy nos levantamos con tres femicidios más. Ni siquiera llegamos a hacer las placas de difusión, los femicidios nos están superando”. Según indicó, Argentina pasó de registrar un crimen de odio machista cada 34 horas a uno cada 26, mientras que la provincia de Santa Fe ocupa el segundo lugar del país en cantidad de femicidios. Ansoldi subrayó que cada asesinato “es la evidencia de un sistema que falló en todos sus niveles”, y denunció que incluso las denuncias iniciales se ven obstaculizadas: “Hay veces que en el Centro Territorial de Denuncias no están tomando las denuncias. Es un peregrinar enorme, no todas llegan a denunciar”.

Por su parte, Solange Etcheverría sostuvo que la mayoría de las víctimas tenía antecedentes de denuncias y medidas previas: “Todas tienen denuncias. Algunas hasta tenían botón antipánico, como la compañera de barrio Loyola, que fue asesinada mientras dormía”. También cuestionó la implementación tardía de las tobilleras duales anunciadas por la Provincia: Llegan un año tarde y dependen de datos y conectividad. ¿Cómo hace una mujer con tareas de cuidado, precarizada, para sostener un servicio así?.

25 DE NOVIEMBRE 2025
Autora: Titi Nicola | CC-BY-SA-4.0

Un documento a la altura de las circunstancias

Estas preocupaciones fueron el eje central del documento leído en la plaza, que responsabilizó a los tres niveles del Estado y denunció que el gobierno nacional “desfinanció, invisibilizó o directamente borró del presupuesto” las políticas de género, con recortes del 89% en programas de prevención y acompañamiento. La Asamblea NUM también apuntó al gobierno provincial y municipal por la falta de respuestas, la subejecución presupuestaria y la ausencia de dispositivos de atención efectivos. “Plata hay, la decisión política es no ejecutarla”, afirmaron. Además, repudiaron el discurso de la ministra Patricia Bullrich, a quien acusaron de “acentuar un discurso patriarcal y misógino responsabilizando a las mujeres por los femicidios”.

La lectura incluyó un llamado urgente a restituir políticas públicas como la Ley Micaela, la Educación Sexual Integral, el Programa Acompañar y el Producir; y exigió que la Justicia y las fuerzas de seguridad se capaciten en perspectiva de género. También reivindicaron la defensa del derecho al aborto legal ante los intentos de retroceso, y denunciaron que el desfinanciamiento general en salud, educación, discapacidad, seguridad social y comedores agrava la vulnerabilidad de mujeres y diversidades. “No se puede vivir bien si otres no viven bien”, cerraron. Finalmente, la Asamblea reclamó justicia por las víctimas de femicidio del año en la ciudad y recordó a Tiziana Retamozo, Ambrosia Ferreyra, Estela González y Rosana Villagra, además de renovar la búsqueda de Natalia Acosta y Mónica Estefanía Aquino, víctimas de trata.

Esos son los nombres propios que verdaderamente importan. Esos que se transformaron en consignas. A ellas, y a todas las que faltan, las llevamos como bandera.

Cobertura colaborativa realizada por 
Belén Degrossi (redacción), Thamina Habichayn (entrevistas), 
Titi Nicola y Priscila Pereyra(fotografía),
Victoria Stefano y Carolina Robaina (redes sociales)