-DestacadasViolencia machista

Lo virtual es real: impulsan la Ley Ema para combatir la violencia digital en escuelas

La diputada Celia Arena presentó un proyecto de ley para crear el programa de prevención y abordaje de la violencia digital en las escuelas. El texto toma el trabajo de Laura Sánchez, la mamá de Ema Bondaruk, quien creó la guía para el abordaje de la violencia digital en el ambito educativo.
Thamina Habichayn
Ley Ema
Guía Ema. Crédito: Prensa Celia Arena

Ema Bondaruk era una adolescente de 16 años que vivía en Longchamps, provincia de Buenos Aires. Iba al Colegio Mariano Moreno de la localidad y tras la difusión de imágenes íntimas sin su consentimiento en su colegio y en internet, decidió quitarse la vida el 24 de agosto de 2024. Su historia y la lucha de su madre, Laura Sánchez, la convirtieron en un símbolo de lucha ante la urgente necesidad de proteger a las infancias y adolescencias en los espacios digitales. 

Lo virtual, es real. Eso es lo que sostiene, repite y busca dejar en claro Laura Sánchez, creadora de la Guía Ema. Ese espíritu es el que recoge también el proyecto de Ley Ema presentado en la legislatura santafesina por la diputada Celia Arena. 

Programa de prevención y abordaje de violencia digital

Inspirada en esa guía, la diputada Arena presentó el proyecto de Ley Ema, que propone la creación de un Programa de Prevención y Abordaje Integral de las Violencias Digitales en el Ámbito Educativo. Su objetivo es que todas las escuelas de la provincia cuenten con un protocolo claro para actuar frente a casos de violencia digital, que se promuevan capacitaciones y que se trabaje de manera coordinada entre el Ministerio de Educación y la Secretaría de Género y Diversidad.

“Tenemos que entender que los chicos son nativos digitales y que ese mundo también es real, dinámico y cambiante", explicó Arena, y agregó: "Las burlas, los ataques o las humillaciones que antes se escribían en los pizarrones, hoy circulan por los celulares. Necesitamos herramientas, protocolos y acompañamiento para actuar de inmediato cuando ocurren casos como el de Ema”. 

El proyecto toma como antecedentes la Ley Olimpia y la propia Guía Ema, valorando la fuerza transformadora de Laura, quien —según la legisladora— “convirtió el dolor en convicción y trabajo colectivo”.

Para la diputada que impulsa el proyecto de Ley Ema, es fundamental que el Estado esté presente en la prevención de estas violencias. “Mientras se debate en el Congreso Nacional una ley contra estas violencias, en la provincia de Santa Fe podemos avanzar en este tipo de políticas”, sostuvo. “Para este proyecto fue fundamental tomar toda la energía y el trabajo de Laura que transformó el dolor con la convicción de saber que ni ella, ni la escuela ni los pibes tuvieron las herramientas para enfrentar esa violencia”, indicó, y finalizó: “Los adultos tenemos mucho que aprender y privilegiamos este trabajo en las escuelas para proteger a los chicas y chicos desde un lugar amigable”. 

Leer también »  ¿Qué más hace falta para que se tomen en serio la violencia digital?
Autora: Victoria Carballo

Guía Ema

La Guía Ema es mucho más que un manual: es un acto de amor. Su objetivo es brindar herramientas para que las escuelas, familias y comunidades educativas puedan detectar, prevenir y actuar ante situaciones de difusión no consentida de material íntimo y otras violencias digitales. Fue elaborada por organizaciones como Ley Olimpia Argentina, Faro Digital y Defensoras Digitales de México y promueve la conciencia de que “lo virtual es real”, impulsando una ciudadanía digital basada en el respeto, la empatía y los derechos humanos.

La guía desarrolla un marco conceptual que define las violencias digitales y sus distintas formas: desde la difusión no consentida de material íntimo hasta el ciberacoso, el grooming, el deep fake, la suplantación de identidad o el sharenting.

Pone especial énfasis en la violencia digital sexual como una extensión de la violencia de género. También explica cómo estas agresiones afectan a la salud emocional y social de las víctimas, y el rol fundamental de las instituciones educativas en la detección temprana, el acompañamiento y la educación preventiva, incorporando enfoques de género, diversidad y derechos de la niñez y adolescencia.

Guía Ema Ley Ema
Guía Ema. Crédito: Prensa Celia Arena

Finalmente, la guía detalla los pasos a seguir ante un caso de violencia digital, enfatizando la actuación inmediata, empática y confidencial. Recomienda, en primer lugar, escuchar sin juzgar, contener emocionalmente, frenar la viralización del contenido y articular con los equipos de orientación escolar y organismos especializados (fiscalías, servicios de protección, defensorías). Incluye orientaciones sobre cómo registrar los hechos, comunicarse con las familias y evitar la revictimización. Además, promueve acciones transversales de sensibilización, capacitación docente, participación familiar y fortalecimiento de la educación digital y la ESI, para construir escuelas seguras y conscientes del impacto real de las violencias en los entornos virtuales.

No se trata de un protocolo rígido, sino de un acompañamiento humano: escuchar sin juzgar, contener con empatía, frenar la viralización del daño y articular con equipos especializados. “No es una receta mágica ni estandarizada de cada situación porque la abrazan muchas escuelas, la trabajan muchos docentes y todas las instituciones son diferentes”, indicó Laura, la mamá de Ema. “Esto nos llena el corazón porque visibiliza las violencias digitales y eso ayuda a prevenirlas”, expresó. 

Sobre la tarea de prevención de las violencias digitales, Sanchez sostuvo que “no es una tarea fácil, es una tarea titánica”. Y agregó que es bueno pensarlo con una analogía: “Cambiamos todas las prácticas, cómo compramos cosas, cómo sacamos turno al médico, cambiamos todo por lo que no podemos dejar de pensar en que también cambiaron las prácticas de lo sexual y las violencias”.

Para la madre de la adolescente cuya historia le da nombre a la guía, “internet no es algo neutral” y “todo lo que sucede en el plano analógico se traslada a lo virtual, lo bueno y lo malo, las estructuras de poder, las desigualdades, las violencias”. El principal paso para poder erradicar estas violencias es, según Laura, “ponerle nombre: se llama violencia digital y no hay que tenerle miedo porque eso paraliza, hay que trabajarlo”. Con ese impulso nació la guía y ahora con ella se produce un nuevo proyecto de ley para combatir la violencia digital en nuestra provincia.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Periódicas (@periodicas.ar)