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Tiene nombre - Episodio 6: Esto no es una manada

En este episodio de "Tiene nombre" analizamos los abusos sexuales y femicidios grupales cometidos por varones organizados, las dinámicas que los sostienen y la necesidad de nombrarlos como lo que son: femicidios o violaciones grupales.

En Pilar fueron 12. En Reconquista, seis. En Santa Rosa de Calchines, tres. Distintos lugares, distintos números, un mismo patrón: varones que se organizaron para abusar, violentar y matar. Esto no es una manada.

Habitualmente, y a lo largo de los años, esa denominación es usada para referirse a los abusos sexuales cometidos en grupo: remite a actos propios de animales, a lo que no puede ser controlado. Pero estos crímenes no son cometidos por animales, son delitos planificados y ejecutados por seres humanos que se organizaron y decidieron hacerlos.

Los feminismos conquistamos importantes batallas y llamar a las cosas por su nombre es una de ellas. Lo que ocurre en estos casos también tiene nombre: son abusos sexuales grupales o femicidios grupales.

La historia de Rocío Vera es un recordatorio doloroso. Tenía apenas 14 años cuando un varón la llevó a una casa en Reconquista. Allí fue abusada y golpeada por seis hombres. Después, desecharon su cuerpo, cuando aún tenía vida.

Este caso y todos los otros que podemos nombrar o recordar en nuestra provincia y país, dejan al descubierto dinámicas profundas que es necesario analizar: el sentimiento de impunidad, la búsqueda constante de validación de la masculinidad, el uso de los cuerpos de las mujeres como objeto y territorios de conquista, y los pactos de silencio que sostienen entre ellos. Ese análisis es el que nos propusimos en este capítulo de "Tiene nombre".

Actuar en grupo no divide responsabilidades ni atenúa culpas, cada uno de esos varones es responsable. La brutalidad ejercida no los convierte en animales, los muestra tal como son: hombres que eligieron organizarse para violentar a una mujer, para usar su poder, su fuerza y su complicidad para dañar.

8m silencio abuso manada
Autora: Gise Curioni

Un pacto roto y la resolución judicial

El 8 de junio de 2023 un tribunal condenó a Leonardo Godoy y a Pascual Fagundes por el abuso sexual y posterior femicidio de Rocío Vera, cometido en 2020 en Reconquista; mientras que absolvió a Juan Godoy y a Brian Altamirano.

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Sin embargo, la sentencia fue modificada en 2024: por unanimidad, la Cámara Penal de Apelaciones confirmó la sentencia que condenó a Godoy y Fagundes pero, además, revocó las absoluciones de Juan Daniel Godoy y Brian Carlos Altamirano, condenándolos también a perpetua. El fiscal a cargo de la apelación fue Valentín Hereñú, quien dialogó con Periódicas sobre el caso.

“Alrededor de la 1 de la mañana Rocío fue llevada por un adolescente con el que ella tenía cierto vínculo a una casa abandonada, que era un lugar donde se juntaban un grupo de varones, entre los que este adolescente estaba incluido. Además estaban dos de sus hermanos mayores, otro amigo mayor de edad y otro menor. En total eran seis. Es una casa que tenía las ventanas tapadas, oscura y junto a un baldío. Una vez que llegaron, por lo que se pudo reconstruir, Rocío fue abusada y después finalmente pasaron el cuerpo por un alambrado que había y lo tiraron hacia ese baldío, el cuerpo quedó tirado entre los pastos”, explicó el fiscal.

Y agregó que luego la escena fue limpiada o intervenida por todos los jóvenes que participaron del hecho. El cuerpo de Rocío apareció dos días después. “Lo que empezó como una investigación por búsqueda de paradero, terminó en un femicidio brutal”, afirmó.

Hereñu se refirió también al concepto de “manada” y sostuvo que “si hablamos de manada, lo asociamos a lo animal, lo irracional o impulsivo; si hablamos de grupo, estamos hablando de personas pensantes que deciden. No podemos decir que el femicidio de Rocio Vera haya estado planificado de antemano, porque la realidad es que eso no lo conocemos. Sí que Rocío compartió con ellos al menos unos minutos, que fue un hecho brutal y con un despliegue de violencia en un período muy corto de tiempo. Es posible que Rocío haya ido a ese lugar por el adolescente y que ya el grupo tenía las intenciones de cometer el hecho; pero lo cierto es que cuando ella llegó ahí la decisión la tomaron en ese momento y no podemos hablar de un mero impulso. Claramente hubo una decisión común al hecho, eso enmarca una coautoría y es una decisión racional de seis varones que estaban en ese lugar”.

El funcionario del Ministerio Público de la Acusación (MPA) se refirió a la audiencia en la que uno de los jóvenes rompió el pacto de silencio y aseguró que “en estos casos son actos de impunidad, el silencio lo que busca es eso. Ahora, cuando uno ve que le es servil a unos y a otros no, esos pactos se rompen porque la finalidad que buscan no se está cumpliendo. En este caso eso se vio en esa audiencia de apelación, si ese quiebre en el pacto no hubiese existido, quizás hubiese sido más difícil todo. El tribunal, a la hora de fallar, valoró lo repentino de ese quiebre”.

Autora: Gise Curioni

La validación entre pares y los patrones de deshumanización

Luciano Fabbri es doctor en Ciencias Sociales y licenciado en Ciencia Política, también coordina el Área de Género y Sexualidades de la Universidad Nacional de Rosario e integra el Instituto de Masculinidades y Cambio Social de esa ciudad. En diálogo con Periódicas, analizó estas prácticas en clave de patrones colectivos y dinámicas de poder entre varones. Planteó que no se trata solo de un hecho puntual, sino de mecanismos que se reiteran en distintos casos y que ponen en evidencia formas de violencia profundamente arraigadas.

“Si es un patrón que se puede identificar en varios casos, es algo que se está reiterando. El engaño es parte de ese mecanismo de vulneración del consentimiento desde el principio y después podría agregarse, más allá de la actitud para con la víctima, la actitud para con el resto de los victimarios. Entendiendo que ahí hay una suerte de ofrenda de uno de los miembros del grupo hacia el resto y, probablemente, cierta búsqueda de validación o de reconocimiento en toda la dinámica homosocial, como podríamos llamarle. Se trata de esa dinámica entre los pares varones, que siempre hay una búsqueda de validación y de reconocimiento que se expresan, muchas veces, en las violencias que ejercen contra terceras y, en algunos casos, entre ellos mismos”, manifestó.

Además, Fabbri indicó que “parte de la condición de la deshumanización de la víctima es perder el registro de que estás hablando de otra persona, y pareciera que en ese momento lo importante, el único registr, es esa relación entre pares o esa homo sociabilidad. Por eso, muchas hacemos esta reflexión, que plantea Rita Segato, de que es una violencia expresiva que, además de buscar cómo moralizar a la víctima, busca ratificar ante los pares. Empezar a registrar, a partir del crimen cometido, algo de las consecuencias de ese hecho, conocer que había una historia detrás de esa persona a la que se violentó, una familia; ver la conmoción de esa familia pero también de la propia familia, es como que hay algo ahí que se empieza a resquebrajar y que hace que entren algunas otras variables en juego además del código entre pares, que es lo que refuerza el silencio”.

Y añadió: “Cuando además de la mirada de los pares empiezan a aparecer otras miradas, otros registros, otras tensiones, creo que algo de eso se puede empezar a erosionar. En algunos casos nada de todo eso es suficiente para que se rompan esos pactos de complicidad y silencio; están dispuestos a pagar consecuencias más graves y otros tipos de pérdidas en sus lazos y en sus vínculos en función de sostener esa lealtad de la cofradía masculina y en otros eso ya deja de ser suficiente y ahí aparece esta ruptura de del pacto”.

El capítulo

En este capítulo también charlamos con la abogada querellante de la causa, Carolina Walker.

La serie de podcasts "Tiene nombre" es realizada con la dirección de Thamina Habichayn y Belén Degrossi, la producción de Gabriela Filereto y la realización de visuales a cargo de Titi Nicola. En este episodio, además, contamos con la participación de Sofía Morello, integrante de Periódicas e invitada especial.

Podés escucharlo acá mismo, o en nuestra cuenta de Spotify.