Desde 2021 la violencia hacia personas LGBT no deja de crecer. Solo en la mitad del año se contabilizaron 102 ataques de odio, apenas 38 menos que en todo 2024. ¿Qué hacemos frente al miedo? Hablamos sobre eso con Resistencia Torta, la agrupación que nació como una respuesta organizada frente al odio.
[su_heading size="14" align="left" margin="4,2,"] Victoria Stéfano [/su_heading]

A principios de agosto se conocieron las cifras sobre la violencia contra la diversidad sexual en Argentina durante la primera mitad de 2025. Solamente en el primer semestre los ataques de odio alcanzaron un pico de 102, sobre 140 que se dieron en la totalidad de 2024.
La mayor población afectada en los ataques fueron mujeres trans, alcanzando al 70% de las situaciones de violencia. En el segundo lugar estuvieron los ataques a varones gays cis, y en tercer lugar los dirigidos hacia lesbianas.
Mas de la mitad de los ataques contabilizados fueron perpetrados por las Fuerzas de Seguridad, y estuvieron concentrados geográficamente en la provincia de Buenos Aires y en la Capital Federal. Apenas uno de los mas de 100 sucedió en Santa Fe.
Hubo cuatro asesinatos y tres suicidios. De las víctimas de homicidio, tres fueron varones gay cis y una lesbiana.
De acuerdo a los informes publicados hasta la fecha la constante de incremento de ataques de odio se sostiene desde 2021 cuando se registraron 120 casos. En 2022 la cifra ascendió a 129 y en 2023 se contabilizaron 133.
Violencia reciente
Lejos de detenerse, semanas después de la publicación del informe del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio de la Federación Argentina LGBT, utilizado como fuente para esta nota, los ataques de odio continuaron siendo noticia durante el último tramo de agosto.
El 20 de agosto, el mismo día que se celebró en el país el activismo LGBT, un joven gay fue atacado en la vía pública por dos personas en la ciudad de Buenos Aires, provocándole una doble fractura en la mandíbula.
Durante esa misma semana se publicitó un conversatorio de la Secretaría de Cultura del Senado de la Nación en torno a las "consecuencias" de la ley de Identidad de Género. Gracias a la inscripción masiva de referentes de la militancia travesti trans y el repudio en redes sociales, el evento se canceló.
En este estado de situación, desde Periódicas nos preguntamos ¿qué hacer frente al odio?
Respuesta organizada
Buscando respuestas conversamos con las integrantes de Resistencia Torta, una organización santafesina que surgió frente al crimen conocido como el "triple lesbicidio de Barracas", ocurrido el 6 de mayo del año pasado en la Ciudad de Buenos Aires.

En ese momento, desde distintos puntos de la Argentina organizaciones lésbicas activaron una maquinaria de movilización espontánea. A nivel local la convocatoria coincidió con el Día Internacional de lucha contra la Discriminación hacia la Diversidad Sexual, el 17 de mayo, y se realizó una movilización por la peatonal San Martín que culminó con una asamblea frente al Teatro Municipal.
Uno de los compromisos asumidos tras ese diálogo fue el de encontrarse entre lesbianas y mantener un espacio no solo de organización política sino también de disfrute, goce, expresión, contención y debate. Desde entonces, las compañeras de Resistencia Torta se juntan todos los martes. Porque frente al odio, organización.
Génesis
"Después de esa marcha, tratando de hacer visible lo que había pasado y haciendo entender que todo esto viene de los discursos de odio dijimos '¿Qué hacemos? Nos tenemos que juntar, tenemos que visibilizar esto que realmente está pasando, que nos están matando' y ahí empezamos a juntarnos todas las semanas" relató, sobre el puntapié inicial de la asamblea, Vir, una de las integrantes.
Tras la primera movilización surgió un plenario y desde allí los días seis de cada mes fueron una referencia para realizar intervenciones y mantener presente el pedido de justicia. "A los dos meses hicimos unas pegatinas. Después lanzamos unos vídeos, otro mes organizamos un slam de poesía; siempre tratando de visibilizarnos nosotras como identidades y tratando de hacer visible que nuestras vidas importan", recordó Vir.
Pero el espacio no se limita solo a la intervención política, sino que también es un lugar seguro para socializar, crear, confluir. "Se vive como un oasis, digamos, en tanta violencia", resumió China Flores, otra de las integrantes.
"Encontrarnos es una forma de cuidarnos y de darnos fuerza, de contagiarnos. Por eso es necesario la presencia de la cuerpa. Sentirnos, abrazarnos, mirarnos es saber que a vos te pasa lo mismo que a mí, generarnos confianza. Volver a encontrarnos nos da mucha potencia, fuerza, alegría. Y hoy en día estar alegre es un hecho sumamente rebelde. Para la resistencia torta es innegociable el encuentro", agregó Flores.

En la asamblea los encuentros son en múltiples lenguajes: el arte, la poesía, las ranchadas, cantar y bailar en la calle, poner el cuerpo en las marchas. Y todo se da bajo el prisma de la celebración de la existencia como respuesta política.
"La alegría, la diversión, la fiesta también son políticas. Encontrarnos con nuestras pares y poder disfrutar entre nosotras como queramos, sentirnos seguras era parte de de los objetivos", apuntó Vicky Rosetti, otra de las integrantes del espacio.
En red
El crimen de Barracas despertó una red de organizaciones de lesbianas por todo el país, algunas con un extenso recorrido y otras que nacieron en el calor de la movilización, como en el caso de Resistencia Torta. "Hay una proliferación de espacios lésbicos. Participamos de una asamblea nacional donde hay un montón de grupos de lesbianas; una red. Hablando con tortas viejas siempre salía esto de que las lesbianas estamos en todos lados, pero no estamos juntas. O no tenemos una bandera por la cual marchar. Es decir, militamos en muchos lugares, pero no todas juntas en uno y creo que a partir de ahora eso se está dando", relató Vicky.
Esa fortaleza adquirida no solamente permitió establecer diálogos con otros espacios lésbicos del país, sino encontrar otras organizaciones locales con las que se comparte ni mas ni menos que un horizonte ideológico.
"Marchar con la bandera torta el día del orgullo, el 24 de marzo, acompañar a los a los jubilados, exponer en la Convención Constituyente, es un montón, está buenísimo y no sucedía. Ahora las tortas tienen una columna, una bandera, un camino", agregó la militante.
"No me ha pasado mucho (y he militado en distintos lugares con diversidades sexuales) de mantener una comunicación fluida con referentes de otros espacios. Pero siento que hoy estamos todes pudiendo hacer el ejercicio de dejar diferencias de lado porque hay una agenda prioritaria que tiene que ver, ni más ni menos, que con defender nuestra integridad física, nuestra vida", reflexionó sobre este punto Romina Fernández, otra de las militantes del espacio.

Y para Fernández no es un hecho menor el de trabajar consensuada, y concienzudamente, con otras organizaciones: "Para poder sentarme con vos a negociar quién marcha acá, quién lleva la bandera, primero tenemos que estar con posibilidades físicas y psíquicas de ir a una marcha, por ejemplo. Y eso es hermoso que esté pasando", explicó.
Sobre las cuestiones partidarias también hay consensos colectivos discutidos. "La composición de esta asamblea es apartidaria, es política no partidaria. La conforman muchas militancias de distintos espacios políticos de la ciudad. Y realmente confluimos todas las compañeras y compañeres. La propuesta fue desde el primer momento básicamente: 'vos que estás militando en tal partido, vos que estás laburando en el Estado, vos que estás trabajando en lo privado. Acá somos peronistas radicales, zurdas, y somos tortas. El eje es ese. Llevemos eso a los lugares que habitamos'. Y creo que resultó porque pudimos sostener una agenda y coincidir", apuntó Romina.
La aspiración del espacio es seguir creciendo y afianzar esa posibilidad de encontrarse, y fundamentalmente poder llegar a mas lesbianas de la ciudad, concentradas en territorios por fuera del centro.
"Hoy somos 50 personas que participamos, nos conocemos y compartimos los espacios, unificamos los grupos de amistades. Me encantaría que esto siga creciendo hacia todos los puntos de la ciudad", concluyó Vir.
Para concocer las convocatorias, encuentros y actividades de Resistencia Torta, se puede seguir su cuenta en Instagram.

Escribe. Se especializa en la temática trans-travesti y las notas viscerales.
