-ActivismosCuerpaDestacadas

No existen cuerpos equivocados

Hace unas semanas, Brenda Mato, la modelo de talles grandes y militante de la autoaceptación, estuvo en el programa de Moria Casán para hablar de activismo gorde y fue cuestionada por las panelistas del show. Florencia Alegre, activista gorde santafesina, invita a repensarnos.

Tenía un cuerpo que no lo veía representado en ningún lado. Ni en televisión, ni en el teatro, ni en publicidades ni revistas”, comenzó relatando Brenda Mato, modelo plus size en el programa Incorrectas. La conductora Moria Casán le preguntó sobre el inicio de su militancia. Luego de hacer un breve repaso sobre las situaciones de violencia y discriminación que debió atravesar a lo largo de sus 29 años, Mato se enfrentó al cuestionario de las integrantes del panel televisivo. Preguntas como "¿no tenes miedo a la obesidad?" y "¿no te preocupan tus arterias o tus rodillas?" fueron disparadores para abrir juicios de valor sobre peso y salud.

Intervención paste up: "tomamos el paraíso". Curadora: Irana Douer

La representante del activismo gorde, explicó que así “como existen personas genéticamente más delgadas, existen personas genéticamente más gordas”. La frase provocó silencio entre las panelistas que lejos de reflexionar sobre la misma, le preguntaron acerca de su estado de salud. Brenda sostuvo que las posibilidades que tienen las personas que luchan por la igualdad de oportunidades en cuanto a la hegemonía de los cuerpos no suelen ser las mismas para todos. “A las personas gordas se nos termina cuestionando cosas que a las personas flacas no y eso es una realidad”, reflexionó. La panelista que abordó el tema salud,  continuó con su argumento: “al existir siendo gorda, estás dando un mensaje peligroso para el resto ya que "la gordura es un factor de riesgo". En el programa se mostraron preocupadas por la salud de la modelo pero, para ella, nada de esa preocupación fue genuina. "Básicamente no creo que les importe mi salud, sino que les molesta nuestra grasa y nuestra existencia. No tiene que ver con una real o genuina preocupación y, si lo es, también viene de prejuzgar y de falta de información. El asumir que todas las personas gordas estamos enfermas es erróneo, no se puede generalizar jamás sobre los cuerpos y la salud de la otra persona", justificó Brenda.

Las personas gordas son estigmatizadas y patologizadas sistemáticamente por cualquiera que crea y sienta la necesidad de decirles, marcarles o aconsejarles, que hagan así o asá para vivir mejor. Muchos encontraron en la militancia del activismo gorde una herramienta eficaz e integradora para generar conciencia y establecer cambios de paradigmas.
El activismo gorde cobra cada vez más fuerza en nuestro país y paso a paso consigue desnaturalizar preconceptos socialmente errados. Pero no es fácil, vivimos en un mundo en el que todos los cuerpos alejados de la norma hegemónica son marcados como cuerpos que están mal. Si el cuerpo no acompaña los estándares de belleza convencionalmente aceptados por la sociedad de consumo dista de ser un cuerpo “real”. La activista y modelo fue cuestionada pese a su sobre esfuerzo de aclarar la conformidad que siente con su cuerpo.

Periódicas dialogó con Brenda Mato, quien expresó agradecimiento por la oportunidad de hablar. Manifestó su deseo de no seguir hablando sobre el mal momento que pasó en el programa de televisión a fin de "viralizar más odio hacia algunes". Por el contrario, quiere que lo sucedido sirva para generar conciencia y entender por qué está mal juzgar al resto por su peso o su aspecto físico.

Cuando el paradigma médico quiere curar hasta al más sano

La salud es un punto clave. Porque la salud, además de abarcar al cuerpo, abarca el aspecto psíquico y también el social. Y cuando se habla de salud integral se habla de todo eso. "Con la gente gorda sucede que, al vernos gordes, la gente ya cree que puede generar un diagnóstico porque eso es una señal de algo y realmente la grasa no es una señal de nada. O si lo fuera, lo tiene que dictaminar un médico o una médica después de hacernos estudios, no una persona por que no nos conoce", cuenta la modelo.

Durante el programa Brenda tuvo que justificar y explicar al aire por qué se había comido un sánguche de milanesa en un posteo de su cuenta de Instagram y la situación se tornó cada vez más invasiva para la activista. "Nos enseñaron a juzgar a las personas gordas constantemente. Nos enseñaron que todas las personas gordas están enfermas y que, además, quieren estarlo porque las personas gordas son gordas porque comen y porque son sedentarias. Pero no siempre es así, nunca en todos los casos es igual. No somos una generalidad", agrega la activista. "Estoy feliz con mi cuerpo, lo amo... me llevó mucho tiempo hacer las pases con él".

Sentirse feliz con el propio cuerpo: inédito

El activismo gorde no hace "apología a la gordura" sino que milita en contra de la violencia que sufren las personas que tienen cuerpos distintos a los que este sistema tomó como válidos. El activismo intenta dar herramientas para que cada persona que no esté reflejada en esos estereotipos pueda vivir y vivirse con más amabilidad y entendiendo que el problema mayor está afuera.
Hay que dejar de burlarse de las personas y de sus cuerpos. Eso es violencia y eso nos lastima mucho más que cualquier sánguche de milanesa", sostiene Brenda.

Luego del programa, y a través de distintos medios, Brenda recibió miles de mensajes de solidaridad y afecto, lo que le permitió ejemplificar de forma clara y concisa por qué el activismo gorde es tan necesario. Entre lágrimas, Brenda invita a la reflexión: “No existen cuerpos equivocados. Y si sienten que están mal o algo no les gusta y quieren hacer algo por cambiarlo, háganlo, pero siempre desde el amor. Quiero que dejen de llorar al mirar sus cuerpos mientras lo odian. Yo sé lo que siente y no lo quiero ni para mí, ni para nadie más. No quiero volver a permitir que alguien nos haga sentir menos por el cuerpo que tienen. Sus decisiones, son suyas. Lo que me queda es saber que estamos juntes y somos muches. Eso es mucho más hermoso que toda esta mierda gordofóbica que nos rodea”, concluye.

Leer también »  Gorda

Resignificar y apropiarnos de espacios negados

Florencia Alegre, es activista gorde en Santa Fe. Aunque sabe que no hay un término para definir su rol, es consciente que su participación en el movimiento a nivel local ha crecido y ya está dando qué hablar. Una mujer feliz con su "plus size", que modela y milita activamente la disidencia de los cuerpos, parece algo inédito para las empresas de los medios de comunicación. La sociedad transita una era de cambios y de nuevas miradas, mientras se enfrenta a "la gorda empoderada" que los hace salir de la zona de confort para cuestionarse los derechos y privilegios que aún se buscan ganar.

Florencia manifestó a Periódicas que "el activismo gordo plantea, entre muchas cosas, dos grandes conceptos, 'no todo cuerpo gordo es un cuerpo necesariamente enfermo y no todo cuerpo flaco es un cuerpo necesariamente sano' y 'lo único que podés detectar al ver un gorde es tu propio nivel de gordofobia'".

"El trabajo que hace Brenda Mato y otres gordes es sanador para muches. Cuando era chica parecía que no existían gordas. Las únicas, éramos mi reflejo y yo. Hoy entre todes nos damos cuenta de que existimos y que a la gran mayoría nos ha pasado cosas parecidas a lo largo de nuestra vida, por lo tanto entendemos que no es algo individual, sino colectivo y cultural: el “gordoodio” existe y nos atraviesa", declaró Alegre.

Repensarnos

"Lo que sigue es largo: repensar mucho hacia dentro e invitar a otres a hacerlo también. Repensar cómo nos ven -y vemos- les gordes, qué asumimos. Tomarse el trabajo de ver en esas propagandas donde pretenden mostrar diversidad, cuántes gordes hay. Quiénes hacen y venden ropa, por qué no nos incluyen. Repensar los espacios públicos: los baños, los asientos del colectivo, de la facultad, los ascensores, los probadores de ropa, etc.  para qué cuerpo están hechos? Repensar los gimnasios y espacios deportivos: ¿por qué siguen preguntando si vamos para adelgazar? ¿Acaso no existe el deporte por disfrute u otras razones? Cada vez que salimos a caminar o comemos "sano", ¿lo hacemos porque queremos, o tenemos una obligación social al bienestar y la salud donde debemos esforzarnos para vernos y ser así?", reflexionó Florencia, quien también nos invitó a ser parte fundamental del cambio a través de los mecanismos de comunicación que proponen los medios.

"Sí, el camino es largo, pero por fin estamos despertando y celebro que esto comience. Personalmente fue liberador encontrarme con el libro "Cuerpos sin Patrones" de Laura Contrera y Nicolás Cuello y "Gorda Vanidosa" de Lux Moreno; y con otres gordes de Santa Fe. También con activistas como Brenda Mato, Srta. Bimbo y espacios como Mujeres Que no Fueron Tapa. Elles y sus aportes, sus palabras e incluso su sola existencia, me permitieron entender todo esto que nos sucede y tenemos tan normalizado para visibilizarlo, criticarlo y por fin, cambiarlo", concluyó Florencia.

¿Qué incomoda? ¿Una gorda que nos hace pensar que podemos sentirnos un fuego tengamos el cuerpo que tengamos? ¿Una gorda que no mete panza, ni esconde la celulitis ni las estrías? ¿Una gorda que no hace el papel secundario de amiga graciosa? ¿Molesta, tal vez, la gorda atractiva que lucha por la Ley de Talles nacional, federal e inclusiva? A esta sociedad todavía le molesta, una gorda a la que injustamente se le cuestiona su carrera de modejale porque su peso sería un ejemplo de poca salud. El problema no es ella, el problema es esta sociedad que perpetúa la presión sobre nuestras vidas y nuestros cuerpos.

X